Las frías cifras no alcanzan a retratar con fidelidad el grado de injusticia existente en nuestro país. En el índice Gini, que mide la desigualdad de cero – no hay desigualdad – a uno – el máximo de desigualdad, Chile tiene un 0.5, uno de los países más desiguales de los integrantes de la OCDE.
Política
¿Cuándo ocurrió?
No lo podía creer. Sentada en la nueva Sala de Audiencias, de un nuevo Juzgado del Trabajo, escuchaba atónita las palabras de la Jueza – una mujer joven y buenamoza-, que nos decía que el fuero sindical la tenía sin cuidado y que le aconsejaba a nuestros representados, dos dirigentes sindicales demandados por su empresa, a simplemente aceptar la solicitud de desafuero y que recibieran algo de una posible indemnización por años de servicio.
Pablo Longueira juega al gato y al ratón con Sebastián Piñera
Hay personajes que quieren representar el papel del padre José, “eminencia gris” de un monarca francés. En el gobierno de Aylwin lo fue Enrique Correa, en la derecha aspira a este honor el senador Pablo Longueira: nada más agradable que mandar a los que mandan.
La educación: Cuestión política
Si hay algo que queda claro de los últimos paros y manifestaciones estudiantiles es que el tema de la educación se inscribe entre las grandes cuestiones políticas no resueltas en el país. Las demandas planteadas por los estudiantes, profesores y académicos es clara: La educación es un derecho y no una mercancía más expuesta a los avatares del mercado. Desde el punto de vista neoliberal se trata, desde luego, de una herejía que contradice todos los manuales de economía liberal en los que se han formado las elites.
Las revoluciones contra las vanguardias
Las potentes movilizaciones que atraviesan el mundo están desbordando tanto democracias como dictaduras, regímenes nacidos de elecciones y de golpes de Estado, gobiernos del primer y del tercer mundo. No sólo eso. Desbordan los muros de contención de los partidos socialdemócratas y de izquierda, en sus más diversas variantes. Desbordan también los saberes acumulados por las prácticas emancipatorias en más de un siglo, por lo menos desde la Comuna de París. Naturalmente, esto produce desconcierto y desconfianza entre las viejas guardias revolucionarias, que reclaman organización más sólida, un programa con objetivos alcanzables y caminos para conseguirlos. En suma, una estrategia y una táctica que pavimenten la unidad de movimientos que estarían condenados al fracaso si persisten en su dispersión e improvisación actuales. Lo dicen a menudo personas que participan en los movimientos y quienes se felicitan de su existencia, pero que no aceptan que puedan marchar por sí mismos sin mediar intervenciones que establezcan cierta orientación y dirección.
Marx y la Comuna de París
Con motivo de las manifestaciones de los “indignados” en España y los movimientos sociales, especialmente de jóvenes en Egipto, Yemen, Grecia, etcétera, algunos autores han recordado el acontecimiento histórico protagonizado, esencialmente, por los trabajadores de París el año de 1871.
Una larga y angosta faja de estafas
Cerca de cien mil manifestantes, entre profesores, estudiantes secundarios y universitarios, trabajadores del cobre y otros, coparon la Alameda. Hace mucho tiempo, en esta larga e invernal transacción, que no se veía una rebelión estudiantil de tal poder de convocatoria.
¿Por qué no proponerse la creación de un Giga Movimiento?
A juzgar por lo que aparece en la prensa, el almuerzo entre
Echo de menos a la clase obrera
La otrora joven y vigorosa clase obrera brilla ahora por su ausencia, ahora que los jóvenes han logrado tomarse las calles y las plazas, ahora que han logrado burlar el cerco periodístico de “ La Tercera & El mercurio”, y el monopolio informativo de la TV , pintando sus blancas letras en las vistosas carrocerías de los buses del Transantiago para informarnos con sus fugaces frases: “la tele miente, apágala”, “no al lucro en la educación”, “Lavín estudió gratis”.
Piñerandino
Lo que faltaba, Piñera también tiene sangre Inca. Después de su video youtube en una manifestación del NO, tras el maratónico reality del rescate de los mineros de Copiapó donde dio vuelta al mundo mostrando el papel “estamos bien los 33”, ¿con qué más nos iba a sorprender?