Yo no conocí a Rodrigo Ambrosio ni enarbolé la bandera verde oliva con la estrella roja clavada en el centro. De los 42 militantes del MAPU que se recuerdan esta mañana, sólo conocí a uno: mi hermana María Cecilia Magnet, casada con el médico argentino Guillermo Tamburini. Mi hermana, socióloga, tenía 27 años cuando desapareció con su marido en la noche del 16 de julio de 1976 en Buenos Aires. Han pasado casi 37 años y el duelo sigue prohibido.
La decisión del Partido Comunista de Chile (PCCh) de dar su apoyo a la candidata presidencial, Michelle Bachelet, es obviamente la decisión legítima de un partido que así lo decide, pero ello no significa que tal orientación represente a todos los comunistas de Chile.


Ha resultado penoso el espectáculo de un diputado que después de lucirse al calificar de idiota a Piñera, haya desfilado por canales de televisión dando explicaciones, las que oscilaron desde la etimología griega, hasta las disculpas pedidas con actitud contrita.
Lecciones de una historia conocida y no aprendida. Luego de la victoria militar de los ejércitos indoamericanos contra el imperio español Ayacucho, 1824), las oligarquías de México, Colombia, Perú y Chile empezaron a torpedear los ideales de la Gran Colombia bolivariana y la convocatoria del Libertador al Congreso Anfictiónico de Panamá (1825). Lo lograron.

Jesús de Nazaret hubiera sido el fundador de una secta esenia sin mayor trascendencia, a no mediar San Pablo quien la amplió a todos los gentiles. El cristianismo debiera llamarse paulismo, pues este apóstol permitió su propagación en el mundo, incluso el pagano, para convertirse esta religión en la más numerosa de occidente, con tal poder que hasta Constantino – emperador romano – se convirtiera a este credo, legándole una herencia que perdura hasta hoy.
