De sorpresa y desconcierto fueron las primeras reacciones que se advirtieron cuando se informó que la presidenta argentina Cristina Fernández sería sometida a una intervención quirúrgica debido a un hematoma craneano.
Archivo periodístico 2005–2019
De sorpresa y desconcierto fueron las primeras reacciones que se advirtieron cuando se informó que la presidenta argentina Cristina Fernández sería sometida a una intervención quirúrgica debido a un hematoma craneano.

No hay por dónde llamarse a engaño. Los jerarcas de la Democracia Cristiana son enemigos jurados de toda iniciativa política que conduzca a una Asamblea Constituyente, a la opción libre y personal -según los dictados de la propia consciencia- de la mujer a decidir por ellas mismas en lo que respecta a los procesos reproductivos de su cuerpo y, en esa misma línea, se oponen a un Estado laico sin signos, iconos, tintes e inclinaciones religiosas de ningún tipo. En otros términos, los DC son adeptos del patriarcado a secas y además están en contra del matrimonio igualitario u homosexual. Ni siquiera apoyan la interrupción del embarazo para salvar la vida y proteger la salud de la madre.

El 9 de agosto de 2013, a página completa en ese diario, la muy privada Universidad San Sebastián, teóricamente persona jurídica sin fines de lucro, publicó una inserción desmintiendo al arquitecto Carlos Reyes, ex Director de Obras de la Municipalidad de Recoleta, por unos presuntos sobornos y al también arquitecto Daniel Jadue, alcalde de esa municipalidad, como asimismo reprochando a una “coordinada cobertura mediática……………que forman parte de un montaje comunicacional liderado desde la municipalidad destinado a dañar la imagen de nuestra universidad………………..”.

Estos días ha sido noticia la beatificación de 522 personas, referidas en la narrativa de la Iglesia Católica como mártires de la Guerra Civil, individuos considerados inocentes de cualquier mal que dieron su vida “en defensa de la fe católica y del mensaje de Cristo”. Las autoridades eclesiásticas católicas se han movilizado para señalar que en ningún momento debe interpretarse esta beatificación –que es un homenaje a tales personas y reconocimiento del valor de su sacrificio- como un acto político. Tanto Monseñor Angelo Amato, cardenal prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, como Monseñor Josep M. Soler, Abad de Montserrat, subrayan este hecho en La Vanguardia (06.10.13, páginas 50 y 51).

Cuatro de los nueve candidatos presidenciales se prestaron para el show que cada cuatro años monta la Fundación Paz Ciudadana en Casa Piedra -el recinto de los grandes eventos de la clase gobernante-. Su propósito es que los candidatos a la Presidencia de la República se prosternen ante el amo supremo de la Fundación, Agustín Edwards Eastman, propietario de El Mercurio, criador de caballos, navegante y huaso de utilería en Fiestas Patrias.

Son cada vez más frecuentes los encontrones entre militantes del Partido Comunista y entre quienes ya no lo son. De inmediato, la diferencia más tangible y cercana que enfrenta a uno y a otros, es la reciente adscripción del partido a la Concertación, dando paso a lo que ahora se conoce como Nueva Mayoría.

El viernes 4 de octubre desde las 19 a las 23 horas se efectuó esta ceremonia en el Arzobispado de Santiago, Plaza de Armas 444, local que fue el de la mencionada Vicaría.

¿Que diferencia hay entre un trabajador de Codelco o del Registro Civil y uno de Falabella o Mc Donalds? El trabajador de Codelco, al igual que el empleado público, no puede ser reemplazado en huelga. El de Falabella y Mc Donalds, al igual que la mayoría de los trabajadores del Chile actual, si. Así lo establece nuestro código del trabajo diseñado por Pinochet y conservado por los gobiernos del arcoiris. Esta restricción es uno de los factores claves que ha incidido en la despolitización y desmovilización del Chile de los últimos 30 años. Una especie de anteojera con la que se ha reprimido al pueblo, en pleno siglo XXI. Mientras el sindicato del registro civil es capaz de paralizar a medio país, el de Falabella con suerte logrará llamar la atención gracias a un par de lienzos desplegados al costado de su tienda.
A partir de la revolución francesa se entendió que la sociedad y el estado no eran ya propiedad del rey. Luis XIV había llegado a decir “el estado soy yo”. Las personas no tenían derechos frente al estado ya que eran “súbditos” del rey.

Lo más decaído del ya periclitado mundillo del pequeño burgués chilensis, que desgraciadamente se extiende a lo largo y ancho de villas y departamentos con muebles barnizados, empleada doméstica y automóvil Great Wall –o en el mejor de los casos, “versión desde”– espera con ANSIAS que gane el tercero en las encuestas. SÍ: PariSI. Es que él es tan sensual. Parece adonis, yo lo veo y me tengo que acomodar los calzoncillos, sentencia un profesor de matemáticas y su Chevrolet Corsa. Al fin y al cabo votar por Parisi no es tan antiestético como votar por Evelyn, ni tan más de lo mismo como inclinarse por Bachelet, ni mucho menos tan comunista como endilgarle el voto a Marcel Claude. Uno perfectamente podría hacerle propaganda a Parisi y decir, así nada más, decir: yo me indigno y me rebelo contra la privatización de la semilla. Ya está.