
A escala latinoamericana y mundial respectivamente los decesos de Hugo Chávez y Nelson Mandela fueron noticias que impactaron y que dejaron algunas incertidumbres sobre el futuro de los proyectos que ellos encarnaron. En Chile y dondequiera que hubiera una comunidad chilena entretanto, el 40º aniversario del golpe de estado fue el acontecimiento de mayor resonancia, relegando la elección presidencial a un segundo lugar en el interés ciudadano y de algún modo, enmarcándola.




Causaron revuelo las denuncias públicas de unos cuantos conocidos arquitectos porque el Minvu modificó el 12/12/13 la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) para facilitar la construcción de grandes equipamientos comerciales en cualquier lugar de las ciudades.
Son públicos todos los detalles… Todas las huellas, las declaraciones de los testigos y las circunstancias. Conocemos a todas las víctimas por sus nombres, con sus domicilios. Tantos años esperando que se hiciera justicia ante delitos graves que fueron cometidos por la orden del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, y también con el conocimiento de todos los altos mandos, esos sujetos forrados en barras y estrellas, proxenetas de batallas de hace más de cien años.


El 21 de diciembre de 2013 el Partido Comunista de Chile anunció su voluntad de integrar el gobierno de Michelle Bachelet si ésta así lo estimaba conveniente. La decisión fue tomada en un pleno del Comité Central tras varias horas de debate y expectación periodística, aunque, en honor a la verdad, desde hace meses que esta decisión era un secreto a voces. Objetivamente el PC está en su derecho a formar parte del gobierno de la presidenta Bachelet y la Nueva Mayoría, pues son integrantes de esta curiosa cofradía y participaron en la elaboración del programa que pretenden llevar adelante y cuyos puntos han defendido con entusiasmo. Por lo tanto, perfectamente pueden aspirar a tener ministros, intendentes o los cargos que la presidenta considere necesarios.