
La descomposición moral del mundo occidental se desliza peligrosamente en todos los campos de la vida humana, y si no tomamos conciencia al respecto, será muy difícil revertirla. En el pasado, han ocurrido casos dramáticos de trato inhumano y aberraciones producto de conflictos bélicos, luchas étnicas, religiosas, etc. Sin embargo, lo preocupante de la actual sociedad de consumo y del dinero es que está afectando con fuerza a los más débiles e indefensos que son los niños, las niñas, los jóvenes, que en todas partes son abusados por individuos siniestros que dañan la única fuente donde se puede reproducir la reserva moral de un mundo más justo, el núcleo más profundo de la vida humana, donde reside la inocencia de los niños, niñas y jóvenes que a muy temprana edad son violentados por un despiadado neo liberalismo, que los abandona bajo el título de “perdedores”, sin valor para Wall Street.
Leer más