
La inminencia de una agresión armada a Venezuela es una realidad. A EE.UU. no les queda otra carta que la intervención militar para derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro. Las bravocunerías de Trump y su pandilla de que “todas las opciones están sobre la mesa”, carecen de sentido ahora en que todas las demás opciones han fracasado y la revolución bolivariana se mantiene firme y desafiante.

Desde que asumió la presidencia de Brasil, en el primer día de 2019, el capitán retirado Jair Bolsonaro hizo de todo un poco, excepto gobernar. Mejor dicho: desde que asumió la presidencia Bolsonaro no dejó, por un solo día, de dar clarísimas muestras de que no tiene la más remota capacidad para ocupar el puesto a que fue llevado por los electores brasileños en octubre del año pasado.



Luego de que Juan Guaidó se autoproclamó