El Paro Regional contra el Alza del Gas en Magallanes continúa. A pesar de la desinformación promovida por los medios capitalinos. A pesar de la retirada de los empresarios regionales y de los alcaldes de este movimiento ciudadano A pesar de la por momentos ambigüa posición de nuestros Parlamentarios. Y sobre todo, a pesar de la amenaza directa del Ministro Rodrigo Hinzpeter de aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado contra los dirigentes de la Asamblea Ciudadana.
La tenaz lucha de la Asamblea Ciudadana de Magallanes por el retiro del alza del 16,8 % del gas impuesto por la Moneda precipitó una crisis en el bloque político en el poder. Al Presidente-empresario no le quedó otra opción —en la coyuntura de desobediencia civil ciudadana— que hacer cambios en un gabinete con muestras evidentes de desorden y fatiga. Para aplicar mano dura e imponer la Ley de Seguridad del Estado hay que intentar tener las huestes partidarias ordenadas tras suyo. Ahora bien, las medidas de fuerza son un complemento del programa económico de “modernizaciones” neoliberales del Gobierno.
El atentado ocurrido en Tucson,Arizona,en el que murieron seis personas y otras catorce quedaron heridas, es la resultante de los acontecimientos ocurridos en ese país desde el 11 de septiembre de 2001,cuando aviones comerciales se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono entre otros lugares.
Por desgracia, Chile es una monarquía borbónica en extremo centralizada. La memoria del tirano Diego Portales, lamentablemente, se ha impuesto en el imaginario chileno: en este país, Santiago lo es todo y las Regiones, Provincias y Comunes significan poca cosa; en materia de centralismo ni siquiera hemos superado el siglo XIX. En el período de los decenios hubo dos guerras civiles provocadas por la rebelión de las Regiones Concepción y Coquimbo.
Así no más son las palabras con sus resonancias particularmente pegajosas. Se da una comprensión instantánea, un juicio tácito que las hacen correr como un reguero de pólvora de oído a oído, ellas valen más que una campaña de imagen diseñada por expertos y por cierto que mucho más que el discurso político determinado a repetir una idea hasta el cansancio.
A cien años del natalicio de don Eduardo Frei Montalva se pueden escribir muy buenas apologías sobre su vida, su actuar político y la excepcional generación, integrada por jóvenes universitarios que participaron en el derrocamiento de Carlos Ibáñez del Campo, en 1931. Es cierto que estos líderes no tienen ningún símil con los mediocres pragmáticos, egoístas, nuevos ricos… que dominan la política actual: “lo mismo un burro que un gran profesor”, como dice el tango Cambalache -.