Al costado de las carreteras que entran y salen de Abiyán, donde ya no circulan salvo camiones con hombres armados, los marfileños caminan con el peso de una vida gastada. Bajo el sol africano, con mochilas montadas sobre las cabezas, niños y bebés en brazos y sobre el último par de zapatos que les pertenece, cientos de miles de personas han abandonado la ciudad más importante de Costa de Marfil.
Se ha puesto nuevamente en la agenda política el tema de la salida al mar de Bolivia. Esto se repetirá indefinidamente mientras no se le dé una solución real al problema. Como chileno que soy abordaré el tema desde la perspectiva de lo que son los intereses de mi patria.
Esta palabrita médica quiere decir que un síntoma o signo da el diagnóstico con certeza: la represión se entroniza. El gobierno tiene su corazón blindado con las ideas impuestas entre septiembre de 1973 al 1990. Esto es algo muy grave.
El anuncio del presidente de Bolivia, Evo Morales, de que su gobierno recurrirá a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para obtener una salida soberana al Océano Pacífico, provocó fuertes reacciones en Chile.
El caso del cura Karadima y las complicidades de la jerarquía chilena con los actos sistemáticos de abuso sexual ponen de manifiesto realidades sociológicas y psicológicas insoslayables. En sus orígenes toda Iglesia ha sido una secta. Ahora somos testigos de cómo la iglesia católica chilena funciona como secta moderna en una sociedad aún conservadora, pero en vías de cambios culturales.