Observé bien a Obama en la famosa “reunión Cumbre”. El cansancio a veces lo vencía, cerraba involuntariamente los ojos, pero en ocasiones dormía con los ojos abiertos.
Archivo periodístico 2005–2019
Observé bien a Obama en la famosa “reunión Cumbre”. El cansancio a veces lo vencía, cerraba involuntariamente los ojos, pero en ocasiones dormía con los ojos abiertos.
Persuadidos de la legitimidad de la doctrina Monroe (América para los americanos
, 1823), los políticos de Washington inventaron el día de las Américas
el 14 de abril de 1890 para justificar el saqueo, las invasiones y la explotación de los pueblos al sur del río Bravo.
Olvida la “furia española”. Lo que está de moda es la Histeria Española. Para verla llegar bastó con que Cristina Fernández expropiase la empresa petrolera Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que como su nombre lo indica fue de propiedad del Estado argentino. En algún momento feliz para el Consenso de Washington YPF fue privatizada y fue a parar a manos de la española Repsol, cuyo presidente Antonio Brufau ha perdido la compostura, la cordura y se ha hundido en la locura.
Aunque parezca increíble, por estos días se ha generado una celebración en educación, algo contenida pero celebración al fin y al cabo ¿el motivo?: los resultados de la prueba Simce 2011. Que subió el promedio en matemática y que se estrechó la brecha es lo que repitieron los titulares, seguidos por entusiastas comentarios de las autoridades y de “especialistas” en educación.
La sangre ibérica forma parte de la sangre argentina. No sólo desde la época de la Colonia, sino también a través de las fuertes corrientes inmigratorias de fines del siglo XIX y la primera mitad del XX. A pesar de esta realidad, la infausta década de los 90 dejó entre su mala herencia la ruptura parcial, quizá sólo transitoria, de estos lazos de hermandad. No fue sólo por el comportamiento de los connacionales que, siguiendo la receta de los organismos financieros internacionales, profundizaron el ciclo de apertura, desregulación y privatizaciones iniciado a mediados de los 70, sino también a la soberbia y displicencia neocolonialista de los capitalistas españoles. La impostura no se limitó a los gestos de nuevos ricos en tierra arrasada, sino que se manifestó en los números de la economía.
El entredicho entre el gobierno argentino y la empresa Repsol-YPF ha desencadenado una virulenta reacción de funcionarios del gobierno ultraconservador español. Las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo; de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la del secretario de Estado de España para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, revelan que, a pesar del largo tiempo transcurrido, estos funcionarios de la corona todavía no se han percatado del resultado de la batalla de Ayacucho que, en 1824, terminó de demoler los restos del imperio español en esa parte del mundo.
Hace varios años que la restatización del petróleo figuraba en la fantasía del gobierno y de varios de sus miembros, la presidenta incluida. Y un secretario de Estado con acceso privilegiado a Cristina Fernández de Kirchner y antes a Néstor Kirchner, a quien llamaba el más díscolo de todos nosotros
, a veces hasta se animaba a deslizar esa fantasía como un plan a cumplir.
La Cumbre de las Américas 2012, realizada en Cartagena de Indias, Colombia, el fin de semana del 14 y 15 de abril, pone en evidencia el momento histórico de América Latina. Esto es así no por los afiebrados discursos de los mandatarios asistentes sino también por los ausentes.
La revista neoliberal The Economist le respondió directamente al presidente de la Sofofa Andrés Concha cuando en un seminario empresarial en Corea del Sur éste expresó: “Los chilenos no nos equivocamos en nuestra decisión: elegimos un excelente presidente”. Como sabemos, The Economist considera en su último número que pese a las cifras de crecimiento de 5 a 6% Chile está mal con desigualdades peligrosas, que Piñera no supo manejar la situación estudiantil, que titubea entre usar el garrote y la zanahoria con los movimientos sociales y que es un político “inepto”.
La disminución numérica de la clase obrera en el modelo neoliberal, no sólo ha traído una declinación de la organización sindical, sino también el crecimiento de un sector social de marginados cuyo accionar en última instancia sirve al sistema: desde el aumento de la criminalidad en ciudades y poblaciones, a la violencia en el fútbol, hasta los infiltrados que intentan desacreditar las movilizaciones sociales, el lumpen parece tomar un rol cada vez más prominente en la agenda social y política del país. Aunque el tema nunca ha dejado de estar presente, por otro lado rara vez se lo examina cuidadosamente.