Hablan los de arriba: “Nosotros somos los que mandamos. Somos más poderosos, aunque seamos menos. No nos importa lo que digas-escuches-pienses-hagas, siempre y cuando estés mudo, sordo, inmóvil.
Archivo periodístico 2005–2019
Hablan los de arriba: “Nosotros somos los que mandamos. Somos más poderosos, aunque seamos menos. No nos importa lo que digas-escuches-pienses-hagas, siempre y cuando estés mudo, sordo, inmóvil.
La derecha sabe lo que viene pero de hacerlo público socavaría su capitalismo. Entonces calla o desvía.
En un artículo publicado a mediados de diciembre del 2012 comenté que, “A Longueira no lo entendieron cuando hablaba del “relato”, hasta se rieron de él, pero su idea tenía un trasfondo científico y era buena. Debieron haber construido un relato que se pudiera “vender” a la ciudadanía”.
Nadie le va a poder quitar en mérito a la Democracia Cristiana de ser el primer partido en realizar una elección primaria abierta y vinculante en todo el país para elegir a su candidato presidencial.
Chile como un país libre, justo y democrático. El Juntos Podemos ya es historia, jugó su largo rol que era necesario para esos tiempos; fue aprovechado para muchos intereses, finalmente se trataba de llevar agua al molino concertacionista. Ese viejo discurso del mal menor, que finalmente aquello arrojó sus frutos, le dejaron tres rinconcitos en los altares del binominal. Alguna vez un iluso dijo que había que esperar de ellos tres los gestos insurrectos, no pasó nada….puros corderos.
Chile sufre el mal de las sociedades trasplantadas, aquellas nacidas a partir de la conquista de los pueblos originarios. Nunca los conquistadores han reconocido la primigenia posesión de los territorios a los pueblos originarios. Por el contrario, los han despojado de cuanto tenían y emprendido una política de exterminio. Han cometido etnocidio y genocidio. El imperio español no fue el primero. En su expansión de ultramar articuló las nuevas Leyes de Indias para garantizarse la continuidad de la mano de obra y regular las condiciones del trabajo forzado en minas y obrajes para no estancar la producción de oro y plata. No hubo humanidad en ellas, sólo interés. El resto es discusión filosófica.
Como casi todas las giras presidenciales en regiones, la última que encabezó el Presidente de la República en Punta Arenas con una fugaz visita al territorio antártico, dejó como saldo las fotografías en el frontis de un par de obras a inaugurarse, alguna reunión con sus cercanos políticos, otra con dirigentes sociales dispuestos a ser parte de la fotografía y el necesario recuento de las inversiones que el gobierno ha hecho la región.
Que el Estado pida disculpas a los mapuches por el genocidio, llevado a cabo por los gobiernos de José Joaquín Pérez y Domingo Santamaría y el ejército chileno, constituye un deber ético ineludible. Como el Presidente Patricio Aylwin lo hizo, visiblemente emocionado, cuando recibió el Informe sobre los atropellos humanos, perpetrados por la dictadura de Augusto Pinochet, sería loable que el Presidente Sebastián Piñera hiciera un gesto similar hacia los pueblos originarios. Hasta ahora el gobierno sólo ha respondido con una brutal militarización y con amenazas de aplicación de la ley antiterrorista.
Desmenuzar el conflicto Mapuche y plantearlo como un mero espacio de confluencia de expresiones políticas, culturales o sociales nos puede inducir a una errónea comprensión y explicación de este.
¿Cuál es la función social de la universidad? En general, los estudiosos de los temas que tienen relación con la educación superior, especialmente en América Latina, coinciden en afirmar que en los países “en vías de desarrollo”, la universidad se enfrenta a tareas que no son necesariamente las que se proponen las universidades de los países desarrollados.