
Los dueños de esta universidad privada, cuya casa central está localizada en la esquina de las vías Bellavista y Pío Nono, comuna de Recoleta de la Región Metropolitana de Santiago, son los socios de la empresa “Desarrollo Inmobiliario Bellavista S.A.” persona jurídica con fines de lucro que, gracias a las bondadosas decisiones de la Municipalidad de Recoleta, obtuvo un permiso de edificación, con un formato trucho, construyendo además en el mismo terreno 3 torres habitacionales de 19 pisos cada una, acogidas a los beneficios tributarios del DFL2 de 1959, ello por estar catalogados sus más de 1.000 departamentos como viviendas económicas.





El genial don Pepe Piñera, antiguo falangista – le encantaba gastar dinero de la tarjeta de crédito de su hijo Sebastián en sus viajes a Europa – una vez separado de la Pichi (Magdalena Echeñique), a una edad en que los caballeros con gota no salen de su casa – se dedicó a gozar de la vida, a lo mejor con la condena de su hermano, el obispo Bernardino. Cuando los padres son la “luz de la calle y la oscuridad de la casa” no es raro que sus descendientes, sigan una educación liberal y competitiva, que los lleve a disputarse mutuamente.

La ultra derecha está viviendo días de gloria. Será que los estudiantes le detonan su furia acunada en siglos de dominación al ver la alegría libertaria de quienes salen a la calle y desafían el statu quo.
