El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha destrozado los sueños del imperialismo y la derecha, que apostaban a su incapacidad para mantener la unidad y el rumbo revolucionarios del chavismo.
Archivo periodístico 2005–2019
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha destrozado los sueños del imperialismo y la derecha, que apostaban a su incapacidad para mantener la unidad y el rumbo revolucionarios del chavismo.

“Tenemos una civilización contra la sencillez, la sobriedad, contra todos los ciclos naturales. Pero peor, una civilización contra la libertad que supone tener tiempo para vivir las relaciones humanas, lo único trascendente: amor, amistad, aventuras, solidaridad, familia”.

En algunos locales comerciales, es posible encontrar un cartel con el siguiente ayuda memoria para los vendedores “captar un cliente cuesta meses; perderlo sólo un minuto”, ello además suele ser repetido por los gerentes de empresas dedicadas a la venta de servicios y productos.
Evelyn está convencida de algo: que todo el mundo la quiere. Asimismo cree otra cosa: que será presidenta del país más lindo del mundo. Así nada más. Y así nada más lo repite día a día y de cara al espejo que no devuelve ese rostro claro y aterciopelado que ostensivamente los del equipo de asesoramiento licúan en Photoshop, sino un lamentable estropajo de arrugas. “Espejito, espejito, ¿Quién es la mujer más bella del reino? Y el espejito responde: Michelle”. Lástima. Una calvicie incipiente amenaza a la candidata por el PUEBLO, Evelyn. No obstante Evelyn, la dama de cobre, tiene un compromiso político: ella se tiñe la pelusilla negra que le aparece en la frente, en los mofletes, debajito de la nariz, por ahí por el mentón. Fin.

“Una de las contradicciones fundamentales es que, mientras la premisa de la vida económica es el internacionalismo o mejor aun el cosmopolitismo, la vida estatal siempre ha sido orientada por el “nacionalismo” y por el ‘”bastarse a sí misma’”. La frase pertenece a Antonio Gramsci (Cuaderno 17, 1933) y el escenario que se presentaba al autor era el de las grandes transformaciones que siguieron a la crisis de 1929-1930.
Las 50 medidas de Bachelet en sus eventuales primeros 100 días de gobierno aparecen en medio de un cuestionamiento natural frente a una candidatura en las que muchos se frotan las manos por volver a administrar el neoliberalismo y la institucionalidad de la dictadura sin tener un programa concreto. Porque convengamos, este “esquema” no plantea ninguna de las transformaciones que exige el movimiento social y refrenda que los problemas serán solucionados con paneles de expertos y congresistas entre cuatro paredes.
De sorpresa y desconcierto fueron las primeras reacciones que se advirtieron cuando se informó que la presidenta argentina Cristina Fernández sería sometida a una intervención quirúrgica debido a un hematoma craneano.

No hay por dónde llamarse a engaño. Los jerarcas de la Democracia Cristiana son enemigos jurados de toda iniciativa política que conduzca a una Asamblea Constituyente, a la opción libre y personal -según los dictados de la propia consciencia- de la mujer a decidir por ellas mismas en lo que respecta a los procesos reproductivos de su cuerpo y, en esa misma línea, se oponen a un Estado laico sin signos, iconos, tintes e inclinaciones religiosas de ningún tipo. En otros términos, los DC son adeptos del patriarcado a secas y además están en contra del matrimonio igualitario u homosexual. Ni siquiera apoyan la interrupción del embarazo para salvar la vida y proteger la salud de la madre.

El 9 de agosto de 2013, a página completa en ese diario, la muy privada Universidad San Sebastián, teóricamente persona jurídica sin fines de lucro, publicó una inserción desmintiendo al arquitecto Carlos Reyes, ex Director de Obras de la Municipalidad de Recoleta, por unos presuntos sobornos y al también arquitecto Daniel Jadue, alcalde de esa municipalidad, como asimismo reprochando a una “coordinada cobertura mediática……………que forman parte de un montaje comunicacional liderado desde la municipalidad destinado a dañar la imagen de nuestra universidad………………..”.

Estos días ha sido noticia la beatificación de 522 personas, referidas en la narrativa de la Iglesia Católica como mártires de la Guerra Civil, individuos considerados inocentes de cualquier mal que dieron su vida “en defensa de la fe católica y del mensaje de Cristo”. Las autoridades eclesiásticas católicas se han movilizado para señalar que en ningún momento debe interpretarse esta beatificación –que es un homenaje a tales personas y reconocimiento del valor de su sacrificio- como un acto político. Tanto Monseñor Angelo Amato, cardenal prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, como Monseñor Josep M. Soler, Abad de Montserrat, subrayan este hecho en La Vanguardia (06.10.13, páginas 50 y 51).