
Cuando los historiadores liberales evocan la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA, Bogotá, abril de 1948) suelen subestimar el impacto de un par de acontecimientos simultáneos que tuvieron lugar en la capital de Colombia: la celebración del primer Congreso Continental de Estudiantes, y el estallido popular ocasionado por el asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán (elbogotazo), origen de la violencia política y social que continúa sacudiendo al país sudamericano.
Tiempo atrás, julio de 2008, el alcalde de Conchalí le pidió al Seremi de Vivienda y Urbanismo que se “reinterpretara” el área designada como Avenida Parque en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) en un cierto tramo de la Avenida Américo Vespucio en su comuna, ello por cuanto allí deseaba edificar viviendas sociales, calificando despreciativamente esa área verde de 6.000 m2 como “sitio eriazo que es un foco de delincuencia y contaminación” (sic).


