Dentro del ambiente científico mundial, y en especial en el de la ingeniería, la ley de Murphy es citada y recordada muy a menudo. Cuando me refiero a la comunidad científica me refiero explícitamente a las ciencias exactas y a la diferentes ingenierías, no estoy tomando en cuenta aquellas que en Chile llaman Ingeniería Comercial porque estas junto a las ciencias administrativas pertenecen al campo de las Ciencias Sociales; esto es típico de una país bananero que pretende jugar en las ligas mayores. Recuerdo que cuando trabajaba en la Universidad Autónoma Metropolitana en Iztapalapa en México, la división de Ciencias Biológicas y de la Salud crearon una licenciatura de Ingeniería en Alimentos, sin embargo para hacer efectiva dicha opción tuvieron que reforzar las ciencias básicas (matemáticas, físicas y químicas) y cursar el tronco común de las carreras de Ingeniería. Como siempre he tenido curiosidad para entender el concepto de Ingeniería Comercial he revisado algunos programas y me encuentro que en algunas universidades privadas no existe ningún curso de matemáticas sino solo un taller y ni hablar de física y química básica, si hasta le Quenita Larraín es Ingeniera Comercial.

Bienvenidos a Grecia
“Con mi práctica y tu práctica vamos construyendo territorios libres”. Así señala una de las consignas de la Jornada por la Educación Autogestionaria a realizarse este sábado 24 de enero en la Escuela Paulo Freire del MPL. Convocada por diversas organizaciones comunitarias y movimientos sociales con trabajo educativo pretende ser un espacio de intercambio de experiencias, sistematización de aprendizajes, de articulación social y de coordinación de una agenda de lucha para el 2015 por parte del campo popular y territorial.

La muerte de Nisman, revela la persistencia de un mecanismo de impunidad que ha mantenido la causa AMIA sin juicio ni castigo a los culpables del atentado. La paradoja de la cuestión es que Nisman fue en vida una de las piezas principales de ese mecanismo de impunidad, buscando complacer a las agencias de Inteligencia de los Estados Unidos e Israel con las que mantenía relaciones de colaboración estrecha y en coordinación con ellas había preparado la última jugada jurídica.
