El año 1992 en Brasil llegaba al poder Fernando Collor de Mello, un empresario vinculado a las comunicaciones que prometía acabar con la corrupción y mejorar las condiciones de millones de brasileros, al poco andar se detectó que su florido discurso contra la corrupción no era más que eso, discurso. En los hechos, él era un gran corrupto que intento hacerse del Estado para sus fines y el de los grandes conglomerados económicos y financieros. Las masivas movilizaciones lo echaron abajo.
…Hay también los intelectuales francotiradores o vinculados a corrientes de ultraizquierda europeas, que lanzan sus análisis críticos sobre los gobiernos progresistas latinoamericanos con gran desenvoltura, diciendo lo que esos gobiernos harían de equivocado, lo que debieran hacer, lo que no debieran hacer, etc., etc. Hablan como si sus tesis hubieran sido confirmadas en algún lugar, sin poder presentar ningún ejemplo concreto de que sus ideas hayan cuajado y demostrando así que se adecuarían mejor a la realidad que los caminos que esos gobiernos siguen.
Hay un hilo, sólido como el acero, que se hunde desde estos días hasta los aspectos más crueles de nuestra historia reciente. La catástrofe política, un estallido que se extiende hacia los espacios económicos e institucionales amenazando los sociales y culturales, tiene sus orígenes en el desmantelamiento del país como entidad política y social para reemplazarla por una basada en la individualidad, la competencia y el mercado.

El Cristo de Ricardo Ezzati sólo se ocupa de los genitales femeninos y minusvalora el derecho de las mujeres de disponer de su cuerpo. Cuentan los cronistas que en el Concilio de Trento con la diferencia de dos votos, los príncipes de la Iglesia acordaron que las mujeres tenían también alma – igual que sus congéneres varones -, pero no nos debe extrañar esta decisión, pues San Pablo, uno de los principales apóstoles de la Iglesia, era bastante misógino. Este Cristo de Ricardo prefiere condenar, a compadecer; a amar más a los ricos, que a los pobres – a los segundos, sólo les promete, si se portan bien, el reino de los cielos –.
Señor Sergio Bitar: No puedo dejar de responder a sus declaraciones hechas públicas a través del diario “La Segunda”. Debo recurrir a esta forma pues evidentemente ese tabloide mercurial no me brindará espacio. Su situación es distinta, su amistad con el dueño de esa cadena, el golpista y colaborador de la CIA Agustín Edwards, es sólida y se ha manifestado, por ejemplo, en sus intentos en hacerlo subir al escenario de la primera concentración democrática autorizada a la oposición a Pinochet en el Parque O’higgins en 1984. Esa falta de respeto al pueblo chileno no está olvidada.
Los nombres que todo Chile quiere conocer serían, según nuestra investigación preliminar, aún no confirmada, Jorge Burgos, Ximena Rincón y Alberto Undurraga. Pero hay otro nombre que se ha manejado también desde el gobierno con extrema reserva: Bernardo Carrasco Aravena.
EEUU, al igual que el resto de los países miembros de las Naciones Unidas, contiene en su Constitución y sus leyes, salvaguardas para proteger los derechos humanos de su población. Sin embargo, es común que sean violadas en forma sistemática.