
La opinión pública informada que sigue y entiende los avatares de las malas prácticas en el ámbito de Vivienda y Urbanismo ya conoce los recientes y categóricos dictámenes de la Contraloría General de la República mediante los cuales se evidenció la caducidad de dos antiguos permisos de edificación cursados a : 1.- una inmobiliaria de propiedad, en partes iguales, de Cencosud, Parque Arauco y Ripley, para que construyera un voluminoso mall en la comuna de Viña del Mar y 2.- otra inmobiliaria de Cencosud para que construyera también un mall, aunque bastante más invasivo, sobre la Av. Kennedy, comuna de Vitacura.

El origen, desarrollo y los innumerables finales que ha tenido el conflicto docente no es algo ajeno al paradigma que hace de la educación una actividad económica y no un derecho. Es su punto de partida.
Me recuerdo como si fuera ayer, el martirio de Carmen Gloria y la muerte de Rodrigo Rojas. Cada vez que tengo ocasión escucho la canción del grupo Illapu dedicado a ellos: “Para seguir viviendo” y me vuelve a la memoria todo el horror de su drama. Y aun después de escucharla tantas veces y por tantos años no puedo dejar de emocionarme.
La respuesta no tiene que ver con la ciencia de la balística. Tiene que ver con los que generan las condiciones para hacer puntería, disponer del armamento, dar las órdenes, para luego de matar en una sucesión de declaraciones y buenas intenciones, ocultar sus manos y borrar sus huellas.



Según los expertos, el síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en que las víctimas de distintos abusos o vejaciones desarrollan una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo con sus victimarios. Se calcula que hasta un veintisiete por ciento de los agredidos manifiestan esta actitud, como consta que muchos chilenos que fueron afectados en su integridad mediante secuestros, torturas y otros horrores al final mostraron señales de este síndrome, así como también lo manifestaron algunos agresores respecto de sus antiguas víctimas.