
A propósito de frescura, el ex presidente Ricardo Lagos estimuladas sus glándulas salivales por la opción que le deja para una segunda oportunidad el desplome histórico de la presidenta Bachelet, ha salido al ruedo con sus opiniones de aspecto sacro y ha apuntado con su dedo imperial a la Constitución Política de Chile.
Buenos Aires. A inicios de mes, el diario La Nación preguntó a Mario Vargas Llosa:
A la siga de un adjetivo que defina de un modo sintético pero elocuente el comportamiento de ciertos personajes a los cuales ya no sirve nombrar con palabras del español formal, llegamos al extendida expresión Chanta.
Este lunes 19 de octubre los canadienses concurren a las urnas para elegir un nuevo gobierno. Como es habitual en estos casos, los días que anteceden a la votación han estado recargados de encuestas que—como también suele ocurrir—al final podrían haber estado muy erradas. En una cosa eso sí coinciden: todo indica que el resultado va a ser estrecho y es muy probable que el ganador sólo obtenga un gobierno de minoría (esto es, ese partido tendría el mayor número de diputados pero no la mayoría absoluta de la Cámara de los Comunes, cosa importante porque en un sistema parlamentario como el canadiense el gobierno permanece mientras tenga la confianza de la cámara).
El triunfo arrasador de Jeremy Corbyn el 24 de septiembre en su camino a ser el líder del Partido Laborista de Gran Bretaña fue pasmoso y totalmente inesperado. Entró a la carrera apenas con el suficiente respaldo para ser considerado en la votación. Contendió con una plataforma de izquierda sin compromisos. Y luego, enfrentado a tres candidatos más convencionales, ganó 59.5 por ciento de votos en una elección que tuvo una participación inusualmente alta de 76 por ciento.
Cuando la visibilidad es mínima porque poderosas tormentas nublan la percepción de la realidad, puede ser conveniente levantar la mirada, trepar laderas para buscar puntos de observación más amplios, para discernir el contexto en que nos movemos. En estos momentos, cuando el mundo está atravesado por múltiples contradicciones e intereses, es urgente aguzar los sentidos para mirar lejos y adentro.
Las derechas de Bolivia y Chile proponen las posturas más chovinistas frente a La Haya. Sus banderas apuntan a ganar apoyos internos estando políticamente desnutridas como están. ¿Qué pasaría con las derechas bolivianas si no estuvieran junto a su gobierno en los ataques a “la burguesía chilena del siglo XIX” y en su vociferante retórica, que no distingue entre “chilenos”? Quedarían aún más alejadas del Palacio Quemado que lo que están.
