
En Chile el Estado ha sido pionero en la puesta en marcha de los sectores vitales de la economía. Luego han venido los empresarios exigiendo a gritos su tajada… gratis
Archivo periodístico 2005–2019

En Chile el Estado ha sido pionero en la puesta en marcha de los sectores vitales de la economía. Luego han venido los empresarios exigiendo a gritos su tajada… gratis
Un alto porcentaje de los lectores de este tradicional diario de circulación nacional, sobre todo los de la tercera edad y aquellos que todavía creen en el Viejito Pascuero, están convencidos que las noticias que publica son verídicas y objetivas. Aquellos personajesque allí toman las decisiones editoriales y cómo se deben encarar los reportajes, saben muy bien que la pauta diaria informativa en Chile se origina en ese medio periodístico que se caracteriza por su notorio ideologismo.

En los días que corren, el presidente Barack Obama está siendo criticado en todas partes por cualquier cosa que haga en Medio Oriente. Y cómo no habría de serlo, si probablemente no hay nada que pueda hacer para convertirse en el crucial y decisivo actor, que a él le gustaría ser, en la vertiginosa geopolítica de Medio Oriente. No es que todas sus decisiones sean malas. Muchas lo son, pero hay algunas que parecen sensatas. El hecho es que virtualmente no hay Estado en la región, o que tenga intereses en ella, que realmente esté de su lado. Todos mantienen sus agravios y prioridades y están deseosos de resolverlos aún si Estados Unidos los presiona para no hacerlo.

Al comienzo de la larga campaña electoral federal el izquierdista Nuevo Partido Democrático (NPD) aparecía encabezando las encuestas ¿habría por primera vez un gobierno socialdemócrata en Norteamérica? Al final sin embargo, la ilusión se esfumó, el centrista Partido Liberal obtuvo una amplia mayoría y Justin Trudeau (hijo de Pierre Trudeau, el emblemático líder liberal que dominara la escena política entre finales de los 60 hasta comienzos de los 80) será el nuevo primer ministro.

Este domingo 25 de octubre se realizarán en Argentina sus elecciones presidenciales para elegir lo que la prensa dominante en Chile ha llamado el sucesor de “la Señora K.”
El paro del registro civil evidencia síntomas de un Estado débil que va por un mal camino. La clase política y gobernante debería hacer un esfuerzo por recuperar la fortaleza perdida. De nada sirve dar marcha hacia adelante si tarde o temprano la locomotora del Estado podría descarrilarse.
Evo Morales ha ganado con creces el derecho a la reelección, pues pocos presidentes en la historia han cumplido como él sus promesas, hecho tanto en tan poco tiempo por sus pueblos y derrotado con igual valentía los embates imperialistas.

Dicen que los chilenos tenemos mala memoria. Como la de los peces que solo dura dos minutos. Sin embargo yo no puedo sacar de mi alma detalles que se tienden a olvidar. Es por eso que reitero una y otra vez hechos que tenemos la obligación de recordar siempre; muchos de ellos son simbólicos porque nos han mostrado lo que calza nuestra clase política y su sensibilidad como seres humanos. Detalles como la violencia del oftalmólogo contra una perrita lazarilla y una asesora del hogar, o el viaje del Senador Pizarro a ver el rugby, constituyen pequeños hechos, pero grandes en su significado, que ahora quedarán en nuestra retina gracias a las redes sociales, pero antes de estas muchos se han borrado completamente de nuestras mentes.
La redacción de una Constitución Política en manos de los actuales parlamentarios significa dejarles a su arbitrio la confección de las bases que permitan -“legalmente”- la continuidad del robo efectuado por esos ‘honorables’ y sus tiendas partidistas desde 1990 a la fecha.

En la propia definición entregada por un senador de la derecha, la política chilena está realmente “crispada”, convulsionada o acalambrada, según los diccionarios de nuestra lengua castellana. Se proclama que, después de 26 años, se ha desbaratado esa “política de los consensos” que imperó en toda la posdictadura y en la cual hay que explicarse que siga vigente la Constitución de 1980, el sistema electoral y el modelo económico ultra neoliberal. Una tensión que asusta e inquieta, de repite, a los poderes fácticos del país que, a punta de financiamientos electorales y sobornos a partidos y autoridades, mantuvieron ordenada la política, salvo por algunos episodios provocados por el tema de los Derechos Humanos, la necesidad de esclarecer los crímenes de la Dictadura y sancionar a sus culpables.