Después de la pasantía en democracia que hicieron algunos personeros de la derecha (Nueva Mayoría) y de la ultraderecha (Alianza o Chile Vamos), en Venezuela con motivo de las elecciones legislativas del 6 de diciembre, ¿se habrá dado cuenta la casta política de la Copia Feliz en el brete que se metió?
Mauricio Macri no ha hecho más que realizar su largamente anhelado arribo a la Casa Rosada y ya reconfirmó sus credenciales como hombre del partido del dinero y el orden, que no se anda con chiquitas ni remilgos cuando de imponer las políticas neoliberales se trata. Cero impuestos a los terratenientes y subida de los precios de los servicios públicos a partir de enero. Cualquier parecido con las políticas económicas de la dictadura militar de Videla, que lo enriqueció, y con los gobiernos de Menem, que lo siguieron enriqueciendo, no es pura coincidencia. A partir de ahora, los de abajo a joderse y los de arriba a recuperar la mayor o menor tajada que se vieron forzados a ceder, pareciera ser el mensaje, se mire a Argentina o a Venezuela.
LEJOS DE AMPARAR y proteger a los habitantes de nuestro planeta, Estados Unidos, sus aliados “estratégicos” y sus compinches de la derecha latinoamericana e internacional, lo que vociferan y defienden en realidad son los “derechos de los inhumanos”.
El “Día de los Derechos Humanos”, se conmemora todos los años el 10 de diciembre, desde 1948, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobó la “
El sonriente caballero de la foto es el comandante en jefe del Ejército de Chile. El tiene privilegios extraordinarios, en su institución se han defraudado a lo menos 5.000 millones de dólares y no ha tenido que dar ni siquiera una explicación al país.
En Argentina, ya en el gobierno, los ‘guerreros’ del neoliberalismo atacarán sin vacilar muchos programas que alienten un cierto estado de bienestar social. Venezuela es la próxima estación y Chile sigue en la mira.
Mientras pasan los años y se suceden sentencias como las del Tribunal Constitucional no va quedando más remedio que valorar lo que el senador PPD Jaime Quintana propició hace algunos años. Esto es, aplicarle una retroexcavadora al régimen institucional chileno que, después de 26 años, mantiene vigente la Constitución y el modelo económico de la Dictadura con todos los estragos que éstos causan en las inequidades e iniquidades de nuestra realidad nacional.