Los medios de comunicación mundiales, en especial los estadunidenses, siguen con intenso interés y preocupación las elecciones presidenciales de noviembre próximo en Estados Unidos. Casi todos los relatos discuten cuál de los dos candidatos principales, Donald Trump y Hillary Clinton, tiene más probabilidades de ganar y con qué margen. Los medios también están llenos de explicaciones acerca de los resultados de las encuestas, las cuales, por supuesto, varían en el tiempo.

“Cubanos y chilenos no luchamos solo por Cuba y por Chile… Luchamos por lo que Martí llamaba nuestra América”, expresaba Fidel poco después de la muerte de Salvador Allende, presidente de esa nación sudamericana entre 1970 y 1973.
El pasado viernes 2 de septiembre de 2016 el diario Pulso se refirió al acatamiento, por parte del Seremi de Vivienda y Urbanismo, del fallo de la Corte Suprema del 30 de mayo de 2016, rol Nº 25.979-2016, que ratifica el fallo anterior del 13 de abril de 2016 de la Corte de Apelaciones de Santiago, mediante el cual ese Seremi con fecha 17 de agosto de 2016 invalidó su oficio Nº 3052 del 25 de noviembre de 2015 dentro del recurso interpuesto por Cencosud en contra del mencionado oficio, ello con motivo de un mega negocio inmobiliario de US$ 500 millones de Cencosud en la comuna de Vitacura. El inconveniente es que Pulso manifestó en sus páginas que los tribunales de justicia habían revalidado el permiso de edificación caducado por la Directora de Obras Municipales de Vitacura, lo que es falso.

Después de poner la buena cara que lograba poner durante el período de su amplio aislamiento en América del Sur, EEUU vuelve a tener interlocutores privilegiados de su política, especialmente en Argentina y en Brasil (no importa, en este caso, a través de un golpe). ¿Y qué es lo que EEUU tiene para proponer al continente?

