
El olvido ha sido una actitud constante a lo largo de toda nuestra vida republicana, pero la memoria colectiva, de un pueblo luchador, contraria a los intereses que han favorecido la impunidad y el olvido, esta siempre ahí, reclamando el sitial que le corresponde, para que la historia muestre la verdad, aunque sea a pedacitos, expresada en historiadores e investigadores conscientes de un pasado que no se puede olvidar.



En 1904 Marcial Martínez, un gran político y diplomático, publicaba en la Prensa un artículo en que proponía reemplazar el soborno de los particulares por el del gobierno. Como lo considero de mucha actualidad,, que más allá de las explicaciones, poca duda cabe de que cambió su voto para favorecer a su Distrito: “como en la Inglaterra de Jorge III, lord Grenville había comprado el apoyo político de Horacio Walpole, nombrando a un sobrino suyo para un puesto bien retribuido.



