“Alberto Mayol fue a la última proclamación de Guillier a título personal. No representa al Frente Amplio. Fue porque allí se sentía cómodo”Francisco Figueroa. Movimiento Autonomista.
Es la calle donde se colocan en el tiempo los asuntos fundamentales de un país. Posiblemente la pequeña burguesía no logre entender que la noche del jueves, en la calle había profesores y estudiantes, trabajadores de la cultura y dirigentes sindicales.



Nuestra época no está orientada por el bien común. Es una época histérica, violenta, insolidaria, de un pragmatismo contemporizador exitista y autocomplaciente, llena de jactancias, de atropellos, de vicios, de corrupciones e impunidad: – La corrupción, el vicio y la impunidad está llevando al Pueblo Chileno a la decadencia moral-. Nada se deja, por supuesto, para la vida futura, desde que no se cree en ella. Se quiere gozar sin dilación de todos los bienes materiales del consumo. Se ha olvidado la disciplina estoica y el renunciamiento cristiano. Se sobrevive en el marco del legado impuesto por la dictadura cívico militar que tiene como base la mentira generalizada y la Constitución / Artilugio de 1980…
En el período republicano, (1038-1973), el Congreso Nacional debía decidir entre las dos primeras mayorías y, generalmente, lo hizo por el candidato presidencial que obtuviera el mayor número de votos. Ocurrió en 1946, entre el radical Gabriel González Videla y el conservador socialcristiano, Eduardo Cruz-Coke; en 1952, entre Carlos Ibáñez del Campo y Arturo Matte Larraín; en 1958, entre Arturo Alessandri Rodríguez y Salvador Allende Gossens; en 1970, la disputa en el Congreso se dio entre los dos últimos candidatos de 1958.

Los politólogos Lipset y Rokkan, 1967, sostuvieron la teoría de los clivajes que, aplicados a la realidad chilena, en el siglo XIX, se puede distinguir el clivaje entre Iglesia y Estado; en el siglo XX, entre proletarios y trabajadores y entre izquierda y derecha. El sociólogo Eugenio Tironi y el politólogo Agüero plantearon el clivaje entre autoritarismo y democracia y entre pinochetismo y anti pinochetismo; en las elecciones presidenciales de 1999, Joaquín Lavín afirmó el clivaje entre cambio y continuidad, logrando, con este lema, un empate técnico con Ricardo Lagos Escobar; en 2009, Sebastián Piñera aprovechó el mismo dilema planteado por Lavín para vencer al candidato de la Concertación, Eduardo Frei Ruiz-Tagle.