El cardenal Ezzati corresponde al típico modelo de “príncipes diplomáticos” del Vaticano: sus prédicas son crípticas y no se juega por los pobres, al menos en lo que a educación se refiere, pues siempre se suma a la “orquesta del terror” de la derecha. Es salesiano, como Raúl Silva Henríquez, pero su antípoda moral. En los casos de pedofilia, la verdad es que tuvo una actuación muy poco decorosa – sobre todo en el asunto Karadima, el Maciel chileno – y, con justa razón, James Hamilton, Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz cuestionaron su nombramiento de purpurado, concedido por el Papa Francisco.
Crónicas país anormal
¡Qué miedo, Karl Marx resucitó!
El ateo de Marx resolvió resucitar justo el domingo de Pascua, qué atropello a la razón. Una frase, supuestamente irónica del diputado Marcelo Schilling ha despertado un debate sólo digno de la mediocridad intelectual de nuestras castas políticas: “El planteamiento de Carlos Marx ahora ha resucitado en todo su esplendor y vemos a los ricos arrinconados en sus castillos, tratando de resistir estas hordas que quieren tomar por asalto el futuro y que piden justicia. Un espectáculo que vemos cotidianamente en la Comisión de Hacienda y que lo veremos en la Sala”. Ernesto Ottone – que se las da de sabio – sentenció, en un artículo suyo, publicado en un diario El Mostrador, que “Marx se hubiera reido a carcajadas de la distribución del ingreso, manga de ignorantes”. En Radio Cooperativa dice en una entrevista: “me parece una brutalidad que alguien de la Nueva Mayoría plantee la lucha de clases y mete a Marx en ese cuento…”
¿Qué Diablos es la clase media?
Es todo y es nada: nadie osa definirse como clase alta o pobre; la clase media está pintada para ser compañera de ruta de la centro-derecha o de la centro-izquierda, y ocupa un alto porcentaje de los discursos demagógicos de los políticos. Las personas de clase media no pagan impuesto a la Renta, pero sí lo hacen con el IVA; las personas de clase media son asiduos seguidores del programa “Morandé con Compañía”, y creen que, por ejemplo, Fernando Villegas domina la política y es un gran sociólogo apocalíptico, y que Matías del Río es un profesional del periodismo objetivo – y no un mocito de la derecha -.
¿Osará el actual gobierno poner fin al lucro en la educación?
Chile es el único país en el mundo en que el Estado regala dinero – que pertenece a todos los chilenos – a los sostenedores de la educación, en todos sus niveles, vía subvención o bien crédito fiscal en la enseñanza universitaria. Los únicos beneficiarios de estas políticas son los propietarios de las escuelas particulares subvencionadas y de las universidades privadas, y los directamente perdedores son los estudiantes y el Estado, que alimenta su presupuesto con impuestos que pagan las familias y las personas, (ya hemos anotado en otros artículos que ni las empresas, ni los especuladores pagan un centavo al fisco, simplemente, eluden o evaden a ojos de todos los ciudadanos los tributos).
Los pillines de la Concertación no estaban muertos, andaban de parranda
Hay que ser muy ingenuo para creer que Michelle Bachelet va a terminar con el lucro en la educación, sobre todo si los involucrados pertenecen a la combinación política de la mandataria. En este mismo tenor, dudo de que pueda haber una nueva Constitución surgida de la ciudadanía, por medio de una Asamblea Constituyente – lo máximo que puede dar la Concertación al país es una Constitución de castas, surgida de un congreso ilegítimo, que sólo representaría al 3% de los ciudadanos capacitados para votar -.
Nombramientos fallidos ¿Desprolijidad o asalto a los bienes del Estado?
La actual casta política, en general, se caracteriza por la hipocresía y el uso de eufemismos, muy útiles para falsificar la verdad: aquello que los concertacionistas denominan “desprolijidad”, no es más que el aprovechamiento de los cargos fiscales, sumado al nombramiento de personas con pasado más que turbio, respecto a la probidad y transparencia. Por cierto, ya no se habla de los operadores políticos – al menos explícitamente – que llevaban el maletín a los marqueses de la política y andaban como las moscas, pegados al trasero del caballo, sino que se reemplaza por “honestos dueños del poder”, que tan sólo cometen errores y desprolijidades.
Sólo los trabajadores pagan impuestos
En Chile, todos somos iguales ante la ley, pero hay unos más iguales que otros – como en la rebelión en la granja, de George Orwell -. El sistema tributario no sólo sirve para recaudar recursos para la educación, salud y otros servicios, sino también para distribuir el ingreso. De la forma en que se construye el sistema tributario depende la calidad de la democracia en cada país: “dígame como tributan los ciudadanos y le diré qué tipo de país sociedad democrática es”, y no puede haber ningún pacto social o compromiso solemne que no visualice un cambio radical del monstruoso sistema de reparto de las cargas públicas.
Restablecer el diálogo con Bolivia respecto a la salida al mar
Los chilenos somos unos malagradecidos con el rebelde Francisco Bilbao: sólo hace muy pocos años pudo ser enterrado en su patria. Bilbao, en el exilio, pensó un gran proyecto de unidad sudamericana.
Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son*
En el pasado lo que diferenciaba la izquierda de la derecha era el tema de la igualdad, digo en el pasado pues en la actualidad, al igual que la teoría reaccionaria del “fin de las ideologías”, propagado por un conocido autor franquista, Fernández de la Mora, hoy está de moda tratar de terminar con las fronteras entre derecha e izquierda. En las últimas elecciones europeas, las derechas y Democracias Cristianas supieron muy bien apropiarse de los postulados de la izquierda y, en base a ese ideal, triunfaron en el mismo momento en que el capitalismo neoliberal fracasara estrepitosamente – una verdadera paradoja unamuniana.
Serán cenizas, pero tendrán sentido. Polvo serán, mas polvo enamorado
En la carnicería de ese 21 de diciembre, los verdugos militares no distinguieron entre obreros, mujeres y niños: arremetieron cruelmente contra todo ser vivo que se les puso al frente; algo asimila esta matanza con los detenidos y luego desaparecidos de la tiranía de Augusto Pinochet, militares para quienes la vida nada vale. Me parece muy poco cristiana la actitud del ex presidente Patricio Aylwin al afirmar que el caso de los detenidos desaparecidos puede estar cerrado, pues es muy difícil encontrar nuevos cadáveres. En Grecia, el derecho rendir homenaje y luego cremar los restos de sus difuntos constituía un derecho fundamental y lo peor que le podría ocurrir a un ser humano era que sus despojos mortales fueran devorados por los perros, así, Antígona se convirtió en la heroína de la libertad y de la piedad, al desobedecer al tirano Creonte y realizar los funerales de su hermano. En Chile, mientras haya detenidos desaparecidos no podemos hablar ni de ética, ni de democracia.