
“Cerrar podrán mis ojos la postrera
Sombra que me llevaré el blanco día, y podrá desatar esta alma mía.
Ora, a su afán ansioso lisonjera;
Archivo periodístico 2005–2019

“Cerrar podrán mis ojos la postrera
Sombra que me llevaré el blanco día, y podrá desatar esta alma mía.
Ora, a su afán ansioso lisonjera;
La decadencia del líder de la derecha, Joaquín Lavín, se va convirtiendo en inevitable a medida que pasa el tiempo, en que se “está volviendo viejo”, pues ya nada queda del joven y dinámico candidato de la derecha que, en 1999, en la primera vuelta en las elección presidenciales, logró un virtual empate con el poderoso líder de la Concertación, Ricardo Lagos Escobar. La magia del cambio, que tan hábilmente el candidato Lavín supo encarnar y comunicar a los ciudadanos, hoy no está, ni siquiera, en el baúl de los recuerdos.
El evento de la Convención Demócrata fue muy superior al Republicano: aun cuando ambos candidatos a la presidencia de los Estados Unidos tienen más rechazo que apoyo, el aparato político y financiero de Hillary Clinton es muy superior al de Donald Trump: no en vano, la primera candidata mujer a la presidencia representa, a la perfección, el establishment político norteamericano.
La marcha del 24 de julio de 2016 marcará un antes y un después en la política chilena: no cabe duda de que el actual sistema a de pensiones y sus alternativas de reemplazo, en especial un sistema solidario, definirá el clivaje entre las fuerzas políticas en disputa electoral, tanto en las municipales de octubre del presente año, como en las presidenciales de 2017.
Todos los intentos para detener el avance de la candidatura de la Trump en la Convención Republicana fracasaron: durante el primer día, el sector republicano anti Trump perdió la votación para que los delegados pudiesen actuar según su conciencia e impedir, así, que votaran de acuerdo al mandato dado por la primaria, en cada uno de los Estados.

El vocablo populista lo usan los políticos ignorantes para endilgarlo a toda persona que pone en peligro su parcela de poder. En Chile del pasado, al único político que se puede calificar de populista fue Carlos Ibáñez del Campo – su gobierno no fue ni la sombra de Getulio Vargas, en Brasil, y de Juan Domingo Perón, en Argentina -. Sería bueno recordar la diferencia entre populista y popular.

Estoy convencido de que esta crisis de confianza terminará en el peor de los mundos posibles – una especie de cándido al revés -. Son muchos los ejemplos en la historia de que muestran que después de una crisis institucional y del sistema político se termina de mal en peor: baste recordar a Italia que, en un sistema político que dominó la posguerra, en que se pasó de la lucha entre comunistas y democratacristianos al reinado del más corrupto de todos los políticos, Silvio Berlusconi.

El fundador de la República turca, en 1923, es uno los personajes principales de la historia en el siglo XX, y fue admirado por Mussolini y por Hitler. Los jóvenes turcos, al fundar la República, terminaron no sólo con el emirato, sino también occidentalizaron al país, separando el Estado de la religión y plantearon, además, una Constitución parlamentaria (1924), legislaron sobre el derecho a voto de las mujeres, cambiaron el alfabeto usando símbolos de su cultura, muy similar a los occidentales.
El gran escritor francés, Víctor Hugo, hablando con una dama muy elegante y de alcurnia, le hizo ver que su ropaje era producto del trabajo y la sangre de los niños. En un poema retrata esta situación:

En mi Pasaporte de apátrida, otorgado por Naciones Unidas, decía que se puede entrar a todos los países, a excepción de la región de los Alpes Marítimos, es decir, la Costa Azul, en Francia. Nunca me hice la pregunta sobre el porqué de tan arbitraria limitación de la libertad de tránsito en territorio francés, pero la estrechez económica tampoco me permitía visitar ese paraíso de millonarios en sus vacaciones.