
El mundo no le quita el ojo de encima a EE.UU. por ver si el presidente Obama y los republicanos del Congreso logran acordar elevar el techo de la deuda. En caso contrario, ello podría acarrear consecuencias siniestras para la economía mundial.
Archivo periodístico 2005–2019

El mundo no le quita el ojo de encima a EE.UU. por ver si el presidente Obama y los republicanos del Congreso logran acordar elevar el techo de la deuda. En caso contrario, ello podría acarrear consecuencias siniestras para la economía mundial.

Diez pasos que destruirán la soberanía estadounidense es lo que profetizó el empresario y activista estadounidense Robert Welch hace 55 años. Muchas de sus predicciones ya se están cumpliendo.
Decir que nos relacionamos y entendemos el mundo que nos rodea a través del cerebro, puede ser una obviedad, sin embargo, es en la correlación cerebro-mundo que nos rodea, donde se producen importantes distorsiones que no corresponden a la realidad reflejada en nuestro cerebro. Veamos un ejemplo simple. Si Ud., está en el tren en una estación del metro y a través de la ventana observa que hay otro tren detenido que está en sentido contrario y al frente suyo que empieza a moverse lentamente, Ud. inevitablemente tenderá a pensar que es “su tren” el que se está moviendo, hasta que otros sentidos le comunican al cerebro que no hay tal movimiento físico. En los sentidos existen distorsiones que a veces detectamos, pero que en su gran mayoría no son percibidas. El premio nobel de economía 2002 Daniel Kahneman, compartido con Vernon Smith, lleva muchos años investigando sobre los errores que comete la mente y que él llama “priming” o “cebado”, al fenómeno de no advertir que hemos recibido un estimulo concreto y sin embargo hemos reaccionado a tal efecto.

Por medio de la manipulación se intenta confundir diciendo que hay una crisis de deuda, un fenómeno financiero o un exceso de gastos. Sin duda que son componentes gravitantes de la crisis, sin embargo, se omite decir lo más importante, el problema estructural de la crisis, esa que dio sus primeros pasos en la década de los 70´s, cuando se dieron cuenta que no podríamos crecer todos a la vez y empezaron a construir los utópicos beneficios que aportaría la globalización para los países.
Las crisis están en la naturaleza misma del capitalismo. Solemos referirnos a cada uno de esos episodios como si fuesen únicos o aislados y que, de una u otra manera, se superan. Pero sólo hasta que llega el próximo evento que se nos presenta como imprevisto, y sobre el se dan explicaciones que alientan el discurso y el análisis aún muy propios de la economía neoclásica. Pero en realidad esto corresponde a un proceso único, a saber: el modo de acumulación del capital.

El ejercicio de los derechos humanos y la equidad de género, más que el crecimiento poblacional, fue colocado en el centro de la agenda mundial de población desde 1994 en que se realizó la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo en El Cairo. Hoy que se realiza la evaluación de los logros a 20 años, el subcontinente de América Latina y el Caribe logró un avance inédito en términos de los derechos sexuales y reproductivos de adolescentes, de jóvenes y de las mujeres.

Un diario digital informaba hace algunos días lo siguiente, “huelga alcanzó a unos 60 restaurantes operados por McDonald’s, Wendy’s, KFC y Burger King en la ciudad de Nueva York. Los empleados que participaron de la protesta piden un salario mínimo de 15 dólares por hora, más del doble de los actuales US$ 7,25 que se pagan en la mayoría de las tiendas de comida rápida.”

Los problemas de Grecia, Bulgaria, España ya se han convertido en algo cotidiano para nuestra vida actual. ¿Qué significa el paro de 60% entre la juventud? Desde el punto de vista de la sociedad se trata de una catástrofe. Si un hombre no ha trabajado hasta los 30 años es que ya no trabajará nunca. Lo cual significa que no tendrá una familia normal (aunque de todas maneras la sociedad liberal occidental la combate activamente), significa que no se da la adaptación social normal, la sociedad no se reproduce. ¿Qué harán estos niños de ayer cuando comprendan que les han quitado la vida normal, y además para siempre? Tampoco les quedan muchas opciones: el robo, el terrorismo, la revolución. O, la conversión en un animal mediante el uso de las drogas. Lo cual no deja ninguna posibilidad para la reproducción de la sociedad occidental actual más que por el espacio de una generación.

No tenemos posibilidad alguna de leer la enorme cantidad de información que circula y al tratar de hacerlo nos vemos obligados a ser más selectivos. Una importante cantidad de personas simplemente optó por no leer, es su derecho, sin embargo esa opción los aleja aún más de la posibilidad de al menos poder tener una sensación de lo que ocurre en el mundo o localmente.