
La ciudad de Detroit se fundó en 1701. Durante el siglo XX su desarrollo se ligó con la expansión de la industria automotriz. También su posterior decadencia. Esta se ha extendido durante 40 años. En 1950 su población llegó a 1.8 millones de personas y en la última década se redujo apenas a poco más de 700 mil; desde 2000 perdió una cuarta parte de los habitantes, en un claro signo de una fuerte declinación del sector industrial.
La ciudad de Detroit, la más poblada del estado de Michigan y cuna de la industria automotriz, se declaró en bancarrota. Es la mayor quiebra municipal en la historia de Estados Unidos, informaron medios locales. Detroit, agobiada por una deuda de 18 mil millones de dólares, se convirtió en la más grande ciudad de ese país que se declara en bancarrota.



El principal economista investigador del Banco Mundial, Branko Milanovic, reveló a la revista Global Policy que “la desigualdad mundial es mucho mayor que la desigualdad dentro de cualquier país concreto”. Para afirmar tal cosa se basó en el próximo informe que divulgará y que se titulará “Inequidad del ingreso global en números: en la Historia y ahora”.
La relativa estabilidad del presente es una referencia inútil para prever el futuro. Desgraciadamente la tendencia natural es proyectar hacia el futuro incierto los datos conocidos y usarlos como una guía para tratar de predecir el curso de los acontecimientos. No es un procedimiento certero, pero parece que los humanos así sienten que pueden enfrentar la angustia de la incertidumbre.
La opción que ofrecen los medios digitales para acceder y ofrecer información de gran relevancia e interés, permite que las personas tengan un mayor conocimiento de los grandes desafíos y los desastres que puedan ocurrir en el mundo debido a la rigidez que domina al pensamiento humano.

