
La reflexión que deseo compartir en esta ocasión tiene que ver con ¿cómo nos mueven? Están aquellas iniciativas que tienen origen propio, aquellas que son originadas en la profundidad de la conciencia de cada persona, que son muy pocas, para diferenciarlas de aquellas que están empaquetadas como rutinas diarias que consumen nuestra vida hasta que se llega a viejo, como si fueran decisiones propias. En realidad son decisiones que toman terceros que nos las instalan en el sub consciente, como verdades propias para controlar nuestra vida y las relaciones con otros.







El imperio Romano puede ser un buen referente para recordar algunas similitudes con respecto a la actual situación mundial, en especial de los EE UU. Revisando el descalabro político que se instaló en Roma en el pasado y su profunda crisis económica, cuya característica fue una gran inflación, el declive de la agricultura, la industria, el comercio además de una gran desvalorización del denario cuya recaudación en impuestos no alcanzaba para pagar a los funcionarios y a los soldados.
