Si Ud., es de esos que camina a diario a pasos agigantados, en un intento por abarcar todas las tareas que se propuso realizar en el día, deberá además considerar la carga tensional que recibirá de los acontecimientos dispersos en los titulares de la prensa que llegarán como noticias fugaces o breves comentarios de la radio o la conversación apurada con algún conocido que se cruzó en su camino. Si siente que el tiempo se le escapa por todos lados, incluidas sus rutinas usuales, llevar los hijos al colegio, pasar al banco a lidiar con un préstamo vencido, discutir un cobro indebido con una compañía de servicios, recibir una nota con las metas del trabajo para hoy, afrontar la agresividad de la gente que lo rodea, etc., compromisos y situaciones irán vaciando su cuota de paciencia diaria hasta que terminará el día silencioso, casi sin hablar o respondiendo agresivamente. Sin embargo lo más frustrante es darse cuenta que está donde mismo, año tras año sin avanzar nada y volver a repetir lo mismo.
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