Los socialistas no deben insistir en objetivos políticos que han demostrado estar equivocados; tienen que utilizar otra estrategia para lograr hacer el socialismo. Y para ello, cambiar ideas, apuntar al futuro.
Archivo periodístico 2005–2019
Los socialistas no deben insistir en objetivos políticos que han demostrado estar equivocados; tienen que utilizar otra estrategia para lograr hacer el socialismo. Y para ello, cambiar ideas, apuntar al futuro.
En las democracias más acreditadas, la educación y la salud son derechos de toda la población. Los colegios y universidades públicas no tienen nada que envidiarle a los establecimientos privados, así como a los hospitales concurren todos por igual por una adecuada atención. Cierrtamente que la consulta popular y las manifestaciones sociales son parte de la rutina republicana, por lo mismo que son respetadas por las fuerzas del orden y muy excepcionalmente reprimidas.
El presidente Obama apareció frente a las cámaras de televisión, en vivo y en directo a las 12 de la noche hora de Washington, para corroborar la noticia que llevaba horas sonando ininterrumpidamente en todos los noticieros de EE.UU. y del mundo: Osama Bin Laden está muerto.
La frase citada más arriba es parte del texto de inicio del “Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución”,que se discutió en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba,mismo que se clausuró el 19 de este mes. La frase es parte del siguiente planteamiento hecho el 1º de Mayo del 2000 por el entonces Presidente Fidel Castro:
El derecho internacional adquirió gran desarrollo a partir de las nuevas ideas políticas y jurídicas instaladas por la modernidad. Estas llegan a tener altos momentos de optimismo como aquél que queda plasmado en la conocida obra de Kant “La paz perpetua”.
Con motivo de la desgarradora situación que vive México desde hace ya bastante tiempo, Clarín ha publicado una serie de entrevistas a destacadas personalidades, especialmente del estado de Morelos y de su capital Cuernavaca.
La prensa, fiscales y policías forman un trío de miedo. Más bien de terror. Cada una de las aristas de este triángulo de las Bermudas es necesaria para aplicar los castigos de espanto a quienes se atrevan a desordenar un modelo que debería funcionar a la perfección para permitir que los poderosos aumenten aún más sus increíbles fortunas.
Se puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.
La partidocracia, es decir, la representación de la soberanía popular sólo en base de un único o de múltiples partidos es, a mi modo de ver, tan letal a la democracia representativa, como el populismo: ambos extremos terminan por transformar la soberanía del pueblo en una ramera, sirviente de un líder autoritario, o de un conjunto de mafiosos que, en nombre de una organización, pretenden dominar la vida política.
Cada noche, la televisión estatal siria ofrece un espectáculo de horror. Cuerpos desnudos con múltiples heridas de bala, nucas cercenadas. Todos de soldados sirios que, según insiste la televisora, han sido asesinados por bandas armadas criminales
en las cercanías de Deraa.A uno de los cuerpos –de un oficial de veintitantos años– le sacaron los ojos. El comentarista dice que se utilizaron navajas y objetos afilados
. No parece haber duda de que los cadáveres son reales y poca de que en realidad hayan sido miembros de las fuerzas de seguridad
sirias –en estos días la palabra necesita comillas–, y tampoco de que los afligidos padres que aparecen llorando en el trasfondo lo sean de verdad.