A diferencia de lo que se entiende por plebiscito,
Archivo periodístico 2005–2019
A diferencia de lo que se entiende por plebiscito,
El martes 16 de agosto, se efectuó una reunión entre los miembros de la Comisión de Educación del Senado de la República y los dirigentes de los estudiantes. Para el gobierno es el parlamento el lugar adecuado para discutir el problema educacional. Para los estudiantes le discusión debe ser con quien tiene el poder y en el sistema presidencialista chileno es el Ejecutivo quien efectivamente controla el poder.
Gobernar es educar, afirmaba el presidente Pedro Aguirre Cerda, instaurando la obligatoriedad en la enseñanza básica pública. Corría el año 1938 y este radical de estirpe, defensor de los valores republicanos, demócrata de excelencia, profesor de Estado, perfilaba el desarrollo del país a partir de un proceso donde la calidad de la educación era el eje principal de su gestión como gobernante. Setenta y dos años después, Sebastián Piñera define a la educación “como un bien de consumo”, en medio de las movilizaciones sociales de mayor convocatoria en este siglo que exigen: educación pública gratuita y excelencia académica.
La noche del 5 de octubre de 1988 Pinochet citó a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas a La Moneda. Su propósito era desconocer los resultados del plebiscito celebrado ese día, a través de un decreto que le otorgaba poder absoluto para anular el triunfo del NO.
Santiago, junio 1970. El frío, “más antiguo que los pobres…”, muerde. La imagen pertenece al poeta argentino Julio Huasi, quien hace años adoptó el apellido que, en mapudungun, quiere decir casa de todos
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La crisis económica y la respuesta de política económica han terminado por evaporar la legitimidad de un gran número de estructuras gubernamentales en las economías capitalistas. Ahora es claro que la crisis económica es esencialmente política.
El análisis parte de una constatación, 2011 pasará a la historia como el año en que las luchas estudiantiles visibilizaron a nivel-país la existencia de una profunda crítica al sistema educacional, iniciaron un acelerado proceso de repolitización de la sociedad chilena, develaron la miseria del sistema político, e impulsaron un amplio movimiento social con exigencia de cambios estructurales. Al calor de estas constataciones nos preguntamos: i) ¿cómo fueron posibles estos logros?; y, ii) ¿cuáles son los pasos a seguir?
Hemos dicho reiteradas veces que la derecha no sabe gobernar en modo democrático y lo que pudiera parecer una ironía, es demostrado como una verdad indesmentibles por la boca y las acciones de connotados derechistas.
No será fácil explicar cada uno de los disturbios que crecientemente están apareciendo en todos los continentes. Puede ser así porque los analistas políticos no tendrán la posibilidad de elaborar sus explicaciones, dada la velocidad con que empiezan a sucederse. Quizá sea un trabajo futuro de historiadores.
En un país dominado políticamente por las ideas de derecha, las demandas sociales son descalificadas o consideradas imposibles por quienes están instalados en el Gobierno y en el Parlamento pese a sus bajísimos niveles de respaldo popular.