Hace algunos días, el primer mandatario de
Archivo periodístico 2005–2019
Hace algunos días, el primer mandatario de
Era vox populi desde hace ya algunos meses que en las elecciones primarias que se realizaron el domingo pasado la presidenta argentina obtendría una votación extraordinaria que serìa el preludio de su triunfo en las elecciones presidenciales de octubre. Las encuestas eran claras y contra lo que hubieran deseado sus opositores, el apoyo era para ella,para su gestión como mandataria, no era por razones sentimentales derivadas de la muerte de su esposo,lo que quienes aspiraban a derrotarla no detectaron.
Gracias a las masivas movilizaciones de los estudiantes secundarios y universitarios, a través de todo el país, se están conociendo con mayor nivel de detalle los artificios que utilizan los más habilidosos para obtener ganancias en sus emprendimientos educativos que la ley dice que no tienen fines de lucro. Al respecto, el senador Alberto Espina (RN) en una entrevista en El Mercurio indicó “cuando te das cuenta de que los dueños de las universidades se han ganado fortunas, la sensación de impotencia, injusticia e inequidad en la gente es muy grande”.
La movilización social estudiantil ha sido vasta en creatividad e ingenio. Así lo han demostrado las ocho coloridas, pintorescas y masivas marchas estudiantiles que recuerdan más a las antiguas fiestas primaverales organizadas por los universitarios de ayer que a las manifestaciones sociales y políticas realizadas por la ciudadanía nacional en los últimos 30 años.
Tiene que haber mucha convicción para marchar más de 10 cuadras bajo el agua-nieve y a 2ºC de temperatura. Fueron cerca de 100 mil ciudadanos protestando en las calles bajo estas condiciones, y la tacaña “clase política” no logra entender que las demandas sociales encabezadas por los estudiantes no cesarán porque se les conceda una rebaja en la tasa de interés de los préstamos con el aval del estado para pagar sus costosos estudios.
La muestra de poder que ha dado la iglesia en España no necesita comentario. La prepotencia del Partido Popular inflada por los futuros éxitos electorales que asoman en el horizonte, es tan obvia que no sé yo si necesita más tinta. Está claro quién manda.
Escribo el mismo día en que se conmemora el fallecimiento de Alberto Hurtado Cruchaga y en que es entregado a Piñera un nuevo listado de víctimas de la dictadura para que ellas sean en parte compensadas.
Nunca consideré la posibilidad de ser víctima directa de la violencia religiosa. Viví mi adolescencia en Chile, país laico y republicano, hasta Pinochet, claro está, donde la iglesia era una institución sin mucho peso en la vida política, aunque siempre presente de diferentes formas.
Resulta difícil para muchos aceptar que en Chile estamos viviendo una verdadera revolución, en este caso un proceso de profundos cambios que llevarán a término la democratización que dejó a medio camino la hoy agonizante Concertación de Partidos por la Democracia. Como toda revolución verdadera, es diferente y sorprende incluso a sus propios actores, pero sobre todo, a las fuerzas conservadoras encargadas de mantener incólume, a sangre y fuego, el orden heredado.
El presidencialismo monárquico, sea en el modelo norteamericano o en el latinoamericano, está demostrando su incapacidad para enfrentar los grandes problemas y los consecuentes desafíos en los planos económico, social y político.