Los tres procesos impulsados por el Tribunal Supremo español contra el juez Baltasar Garzón, son expresión de que no sólo la economía está enferma en España.
Archivo periodístico 2005–2019
Los tres procesos impulsados por el Tribunal Supremo español contra el juez Baltasar Garzón, son expresión de que no sólo la economía está enferma en España.
El espectro de 1932 se titula un breve ensayo publicado el último día de 2011 en el periódico británico Daily Mirror. El autor, el historiador Dominic Sandbrook, desarrolla una tesis que no nos puede dejar tranquilos. Los primeros años de la década de los 30 del siglo pasado en Europa, pero no sólo allí, fueron el prólogo de uno de los peores periodos de la historia de la humanidad, años que Sandbrook hace calzar con nuestros días. Durante el transcurso del 2012, dice, están las condiciones para repetir los errores de 1932. Sólo unos líderes de gran estatura serían capaces de torcer el dramático curso que vaticina.
Es imposible programar la partida del ajedrez donde se jugará el futuro de la humanidad si se ocultan piezas. Y se está haciendo con los hechos que anuncian un mundo próximo radicalmente diferente al actual.
Las relaciones de China con Estados Unidos son una preocupación importante para las clases que viven de conversar (los blogueros
, los medios, los políticos y los burócratas internacionales).
Por un lado, la primera semana se recuerda la terrible “Semana Trágica” de 1919, momento en que se produjo un verdadero pogrom en los barrios porteños de parte de los “niños bien” organizados en una de las primeras bandas parapoliciales: la Liga Patriótica Argentina. Obreros y judíos fueron perseguidos con saña por el solo hecho de serlo. El saldo fueron centenares de muertos, bibliotecas, periódicos y sindicatos destruidos, comercios asaltados, personas golpeadas y humilladas, todo bajo la “vista gorda” de las autoridades de entonces.
Continúa escalando la represión policial contra el pueblo mapuche. Esta vez -¡otra vez!- mediante la amenaza de utilizar la Ley Antiterrorista, cuyos mecanismos de control y amedrentamiento de la población se están aplicando en La Araucanía. El gobierno de la derecha -tal como antes hicieron los gobiernos de la Concertación y, sobre todo, la dictadura militar-, emplea recursos y métodos propios del terrorismo de Estado para encarar un problema sociocultural e histórico que persiste y que se agrava sin solución.
La iniciativa de la ley SOPA (Stop Online Piracy Act), que el legislador republicano Larner Smith presentó al Senado estadunidense hace ya meses, ha causado la reacción más predecible que se auguraba: una auténtica revuelta en la red digital contra quienes pretenden convertir al Internet en un supermercado del más ancestral (y hoy discutible) derecho a la propiedad intelectual, el copyright.
Carlos Larraín e Ignacio Walker son los viudos de verano de este año. Los infieles masculinos tienen una especie de instinto suicida que los lleva, en la mayoría de los casos, a dejar huella de sus infidelidades – un pasaje, una carta, una boleta de cine, en los bolsillos del pantalón o de la chaqueta o, los más modernos, un correo electrónico, un mensaje de texto u otro producto más desarrollado de la cibernética –.
La lucha armada fue en un momento de la historia de Latinoamérica, el medio que los revolucionarios esgrimían como vía para llegar al poder después que la Revolución Cubana probó que el método era efectivo, legítimo, ético y necesario.
“Lo que hay que explicar a la gente es que la violencia ‘incontrolada’ tiene un sentido que no es la expresión de una voluntad de desorden sino de la aspiración a un orden diferente. Tomemos el caso de los estudiantes, puesto que son ellos quienes han desencadenado el movimiento. ¿Qué es lo que quieren? Se responde: un ‘poder estudiantil’. Decir eso es no decir nada mientras no se ha tratado de definir su posición en la Universidad y en la sociedad”. (*)