¿Cómo estás Puerto Rico, tú de socio asociado en sociedad?, al pie de cocoteros y guitarras, bajo la luna y junto al mar, ¡qué suave honor andar del brazo, brazo con brazo del Tío Sam! (*)
Archivo periodístico 2005–2019
¿Cómo estás Puerto Rico, tú de socio asociado en sociedad?, al pie de cocoteros y guitarras, bajo la luna y junto al mar, ¡qué suave honor andar del brazo, brazo con brazo del Tío Sam! (*)
Ni los chamanes que ofrecen limpias
en el Zócalo ni los analistas
de Televisa y el grupo Milenio, ni los santos varones del laicismo que siguen a Walter Mercado “con mucho, mucho… ¡amor!”, imaginaron, siquiera, el insólito giro político que el país vivió en un mes que aún no termina. Veamos:
En poco tiempo más, la ley que permite el voto voluntario será historia. Como justificación se esgrimirán fundadas razones democráticas. Pero el pánico del sistema residirá en que esa extraña ley faculta para no votar, si no vale la pena. Nunca el sistema ha ofrecido la posibilidad de vengarse, aunque sea en parte, de las afrentas que se ha sufrido día a día, por años y años, como esta ley. Más allá de lo que piensen los moralistas bien alimentados, la venganza sigue siendo la única justicia que tienen a la mano de vez en cuando los jodidos de siempre. Hoy es una de esas. No la desperdicies. Mientras tanto, se suceden arreglines, los de siempre y los novísimos, para intentar engrupir al gilerío con eso del deber cívico de votar, sin advertir que lo que se ofrece hasta ahora es optar por el frito o el caldillo, aunque el pescado podrido del sistema siga siendo el mismo. No permitas ser cómplice de una nueva estafa.
Cartelitos diminutos, tímidos, escritos con la caligrafía de las buenas costumbres, grititos apenas audibles emitidos más bien para los tiros de cámara, chapitas enanas a las que no alcanzaba la vista para saber qué decían, puestas en las solapas sólo para cumplir.
La ex mandataria, señora Michelle Bachelet se ha convertido, en su ausencia, en una poderosa presencia política y mediática en nuestro país. Desde la derecha, se insiste, de un modo tan insensato como obstinado, en enlodar su figura. Desde la oposición, hay gestos en su defensa. Sin embargo, al mismo tiempo, los diferentes sectores concertacionistas postergan un imprescindible debate político interno en pos de una controversia electoral anticipada. En contraste, frente a todo este malsano bullicio local, la distancia y el silencio de la ex presidente de Chile logran mantener incólume su prestigio nacional e internacional.
Todos los países tienen sus rituales, algunos pueden ser más coloridos y simpáticos que otros. En Chile, esto del mensaje presidencial ante el Congreso en pleno—copiado seguramente del “State of the Union” que rinde el presidente de Estados Unidos ante el Congreso de ese país—es uno de los más tradicionales. De algún modo, con este ritual, el jefe de estado intenta no sólo informar a los congresistas y a la ciudadanía de “cuan bien lo está haciendo”, sino además fijar la agenda política para los doce siguientes meses.
Pareciera que las diferencias entre la derecha/empresarios que habita en La Moneda y los partidos que formaron la concertación son enormes y profundas, y la verdad es que no lo son. Las diferencias se supone deben entrar en contradicción cuando los aspectos fundamentales son de carácter irreconciliable, cuando hay visiones muy diferentes, asuntos que tienen que ver con el país y sus cimientes, pero la dura realidad es que entre estos dos bloques, el Chile/país que se necesita, está cada día más lejos.
Las familias de las comunas de Freirina y Huasco, que están siendo amenazadas por el hedor de Agrosuper con su invasivo y lucrativo criadero / faenadora de cerdos, que ha traído no solo moscas y enfermedades, sino que también la usurpación de aguas municipales, (compradas a vil precio con la venia de las autoridades comunales y gubernamentales) deben haber quedado impávidas con este nuevo mensaje presidencial, que simplemente ignoro sus demandas.
Me ha preocupado desde el principio el modo en que íbamos a llegar a sus oídos y ojos. Me preocupaba mucho que apareciéramos como una especie de clon mal hecho de Aysén -mis respetos a Aysén- o como un montón de antisociales que quieren imponer sus demandas con violencia. Es por eso que escribí “El Contexto Íntimo del Conflicto en Freirina”, para darle contexto a las noticias que fueran viendo. Para muchos de ustedes compatriotas, empezamos a existir hace pocos días, y claro, con hechos de violencia. Por eso entiendo comentarios en mi cuenta de Youtube como: “ si queman un vehículo del bando contrario (…) cómo esperan que reaccione el otro lado? O este otro “Me da rabia esta gente. Está bien que exijan una mejor calidad de vida y protesten, pero debe ser con un debido orden, lo cual esta gente no conoce” Pero la realidad es otra mucho más completa. Llevamos meses quemando etapas. Hemos hecho infinidad de asambleas, y antes de eso múltiples cacerolazos, espontáneos y no espontáneos, actos artísticos en colegios y jardines infantiles, funas, declaraciones en la radio, intentos infructuosos de que nos ayudaran a difundir nuestro martirio diario mandando mails y tweets desde EstoNoTieneNombre o Mauricio Bustamante, hasta Florcita Motuda o incluso nuestro propio Alcalde. Y nada. Después, cuando ya no te pescan, viene la creatividad y las manifestaciones: carnaval en defensa del agua, con marionetas y multitudinaria asistencia, asamblea abierta en la plaza de armas, música, churrascas, mate, cacerolazos parados en la puerta de la casa, después cacerolazos en la plaza, después cacerolazos marchando… hasta que claro , por fin vino la Intendenta Matas a prometer cosas, y a las semanas vinieron los seremis y el gobernador a prometer más cosas, porque claro, ellos nos “entendían perfectamente”. Y nada. Todos los santos días olor a caca .Y eso que yo vivo donde menos arrecian los olores. Pero les recuerdo que hay gente que vive al lado de la planta.
El Presidente Piñera se dirigió al país luego de anotar su máxima desaprobación ciudadana; un persistente aumento del IPC de los pobres; conflictos no totalmente resueltos que esperan soluciones de fondo (educación, mapuches, Aysén y Calama); un gabinete desordenado por presidenciables en competencia; desacuerdos profundos entre sus partidarios ante propuestas emblemáticas que sepultaron prometidas modificaciones al binominal o que traban otras como la reforma tributaria y el voto de chilenos en el exterior; insuficientes resultados en materia de seguridad ciudadana; avances limitados en la ejecución de las medidas anunciadas el año anterior; y una severa crítica en medios internacionales a su capacidad de gestión. En este contexto, algunos logros, como la protección a los consumidores, han pasado desapercibidos aun cuando se esforzó en destacar los avances y realizaciones de su gobierno.