“Que lo sepan, que lo oigan, que se les grabe profundamente, defenderé el Gobierno Popular, porque es el mandato que el Pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Solo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del Pueblo”… “Dr. Salvador Allende Gossens, Presidente de Chile, un ser humano leal, consecuente, sabio y honesto, y de un coraje sin límites”… 4/12/1971
(Estadio Nacional de Chile).
Iquique se resiste a labrar caminos de futuro. Encandilada con una riqueza económica relativa desconocida por las generaciones actuales en el curso de sus vidas, su voluntad, a veces sin darse cuenta, tiende a replegarse en una defensa de lo logrado, sin reparar en la fragilidad de lo existente.
En los últimos diez días el Bacheletismo ha comenzado a mover sus piezas. Con la carta que envió a la Junta Nacional de la Democracia Cristiana, la ex-presidenta dejó manifiesto su voluntad de ser candidata en las elecciones presidenciales del 2013. Con el manifiesto de “Cara al Futuro” ha dejado en evidencia su visión política y su programa.
Hace ya cerca de 40 años, las víctimas, sus familiares, los resistentes y las organizaciones de Derechos Humanos han mantenido duros e insistentes esfuerzos para luchar contra el olvido que quiere imponer la clase dominante en Chile, instigadora del golpe de estado de las Fuerzas armadas el 11 de septiembre de 1973, sostenedora de Pinochet y actualmente representada por el Presidente Piñera.
El homenaje al general Augusto Pinochet, realizado el pasado 10 de junio en el teatro Caupolicán, de Santiago, removió las heridas provocadas por los crímenes cometidos por la dictadura militar (1973-1990).
¿Puede el Estado de Chile dejar en la impunidad el hecho evidente de que el presidente Salvador Allende fue, de una manera u otra, asesinado?. Lo está haciendo, hay que impedirlo.
Siempre ha existido una relación entre el mundo sindical/social/estudiantil y los partidos políticos….
“Nos fuimos perdiendo en el tumulto, se nos fue pegando la avaricia y con ella también la injusticia” (Schwenke y Nilo).
En otra manifestación de la crisis terminal de la Concertación, un grupo transversal de militantes hace público un documento destinado a reivindicar la tarea ejecutada por esta alianza política, así como en el anhelo de recuperar la mayoría ciudadana que le permitió a este conglomerado gobernar por cuatro períodos presidenciales.
Ha sucedido algo que nadie esperaba, pero que –por algún raro olfato-, se presentía: la reciente destitución del presidente Fernando Lugo de la hermana República del Paraguay flotaba en el ambiente y es un signo altamente preocupante para todos nosotros, los pueblos y gobiernos de Nuestra América.