
De tanto invocar al diablo, al final se aparece. Lo mismo sucede con los terremotos, las tormentas, las crisis, las dictaduras. Toda desgracia –independiente de su magnitud– posee su profecía autocumplida; es cosa de decretarla para que en un santiamén se materialice. En política, todo el mundo sabe cómo acaban las cosas cuando se tensionan los extremos: se hunde el centro y todo se va por el sumidero; de ahí al caos, hay un solo paso. En la fisiología ocurre igual, cada vez que se rompe la homeostasis, el organismo falla, y luego colapsa. Hace 42 años Chile ya vivió esa tensión destructiva. El resultado es conocido: quiebre de la democracia e irrupción de una dictadura. El ciclo se completa guardando los fusiles y reponiendo la política como relato.

El repentino despropósito de que la Casa Blanca declare emergencia nacional alegando que la seguridad y la política exterior de su país están amenazadas por Venezuela, ha causado una coyuntura inaudita. Semejante argumento ofende la sensibilidad y la inteligencia de millones de latinoamericanos y abochorna a millares de ciudadanos pensantes en Estados Unidos. De nada vale la mojigata explicación de que con tal iniciativa se cumple un requisito legal norteamericano. No por eso deja de ser una torpeza que vuelve a dejar mal parado al presidente Obama, también ante sus asociados europeos, que rápidamente se han distanciado de ese discurso y sus inevitables consecuencias.
No será porque no tiene nada más que hacer que la presidenta convoca a una Comisión Asesora que intentará determinar normas que obliguen a los políticos a ser honrados y no los canallas que en realidad son, los ladrones en que se transforman luego de obtener un poco de poder, ni los mentirosos que necesariamente tienen que ser para obtener sus prebendas.
Puedo hablar con autoridad en esta materia.
El Presidente del Partido Socialista, listo como él solo, nos ofrece una intempestiva subida por el chorro. A propósito de lo resuelto por el Juez del Octavo Tribunal de Garantía que dejó en prisión preventiva a cinco delincuentes, avisa que todos somos iguales ante la ley. Más raro aún que esta declaración, es que no se haya escuchado una monumental carcajada a lo largo del país.
Barack Obama, una figura decorativa en la Casa Blanca que no pudo impedir que un energúmeno como Benjamin Netanyahu se dirigiera a ambas cámaras del Congreso para sabotear las conversaciones con Irán en relación al programa nuclear de este país, ha recibido una orden terminante del complejo “militar-industrial-financiero”: debe crear las condiciones que justifiquen una agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela.
En la impunidad que le otorgaron los gobiernos de la posdictadura a los delitos económicos perpetrados durante el Gobierno cívico militar de Pinochet tienen sustento los crímenes cometidos ahora por los dueños y ejecutivos del Grupo Penta. Quienes se enriquecieron ilícitamente durante los 17 años de dictadura, siguieron acrecentando sus fortunas y privilegios y, en poco tiempo, lograron corromper a los partidos y dirigentes políticos para consolidar una colusión escandalosa con ellos. Tal como ha quedado tan dramáticamente demostrado en este caso que recién lleva a un grupo de empresarios en la cárcel, pero aguarda por más revelaciones y formalizaciones.
Seré muy incorrecto a los ojos de nuestras élites de poder político, económico y comunicacional. Sería interesante que usted lector/lectora pudiera asomarse al trabajo de Matías Wolf, “Chile desde fuera”. Allí se recopilan videos, documentales y entrevistas, poco conocidas, realizadas antes y después del golpe de Estado del 73. En uno de esos videos vemos al ex ministro de Pinochet, S. O. Jarpa, en ese momento, militante prominente del Partido Nacional, opinando sobre los primeros seis meses del gobierno de S. Allende. ¿Por qué lo destaco? Por los sucesos y situación que está pasando un país hermano como Venezuela. El documentalista francés reflexiona con Jarpa sobre las reformas que acomete la UP; reformas, le dice el documentalista, que serán difíciles de revertir el día de mañana. Jarpa, con el cinismo acostumbrado de las derechas, dice que piensan darle batalla al gobierno UP y revertir sus reformas por vías legales ¡y eleccionarias! Dice eso en medio de la campaña ya desatada por el gobierno de USA y sus socios de acá para desestabilizar ese gobierno y para impedirle, al costo que fuera, tener éxito. Usted lo sabe: los USA no podían permitir que un gobierno con un proyecto de cambios sociales, económicos y culturales profundos como el que planteara esa alianza, tuviera éxito por medios convencionales, es decir, eleccionarios. Viniendo a mostrar, de paso, que bajo el capitalismo cualquier expresión “democrática” tiene sus límites.
Se ha hablado bastante sobre la compra en $ 6.500 millones, por parte de la empresa Caval, de las 44 hectáreas rurales situadas en Machalí, las que después de unos meses fueron vendidas en $ 9.500 millones a un empresario de Rancagua que desea interponer acciones judiciales en contra de dicha empresa porque su esperanza de que se aprobara rápido el cambio de uso de suelo se ha diluido por el escándalo mediático que se observa.