Preguntó Daniel Ortega en el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución de la Habana, en el tributo a Fidel, ¿en dónde está Fidel? Y el pueblo cubano, enardecido, agradecido y amando, al unísono contestó: ¡Yo soy Fidel¡ ¡Yo soy Fidel! ¡Yo soy Fidel! En ese instante volvió a vibrar Cuba, como en aquel 1ro. de enero de 1959; el mundo escuchó al pueblo cubano, los vientos y los mares hicieron eco del amor recíproco entre el Líder la Revolución Cubana y su pueblo.
Hemos tenido el privilegio generacional de haber conocido a un hombre que marcó la historia de América Latina y el mundo. Al estadista más brillante que pudo parir la Patria Grande. Al luchador incansable por la equidad, la igualdad social y la justicia. Hemos tenido el honor de haber conocido la integridad en palabra y acción, de un hombre que demostró con su propia vida, que la conciencia, los ideales y los principios ni se compran ni se venden. ¡Se defienden!
Esa es Cuba que llora la partida de Fidel. Y ese es Fidel que vivirá para siempre.
Su heraclea firmeza, venció al odioso imperialismo yanqui globalizado y a la injusticia, hidra generadora de la inmoralidad capitalista salvaje globalizada. El Ser Humano que atesora esta fuerza adquiere valor moral, el recto sentimiento del deber que condiciona su dignidad.
Si….yo soy Fidel, como somos muchos millones de compañeras y compañeros en Chile y en el resto del mundo.
La semana iniciada el lunes 21 de noviembre de este año será recordada como un tiempo doloroso. El jueves 24, a los 96 años de edad falleció Marcos Ana, el poeta español que se hizo escritor en la cárcel franquista a la que ingresó bajo falsas acusaciones a los 19 años y de la que, salvando de torturas y sucesivas condenas de muerte, sólo pudo salir gracias a la solidaridad internacional a los 42 años.Es decir 23 años encerrado en una celda pequeña, sin luz, la que evocó en su bella biografía publicada el 2007 bajo el nombre de “Decídme cómo es un árbol”
Quién lo iba a decir.El neoliberalismo, es decir, el capitalismo en su versión más salvaje, está impugnado por por el nuevo Presidente USA: Donald Trump.
En algunas oficinas secretas, y otras no tanto, habrá comprensible pavura si se consideran los resultados de las elecciones del Colegio de Profesores, las que dieron por ganadores por una amplísima e inesperada diferencia, a la lista llamada de Disidentes Unidos, nombre no muy preciso con el que fue identificado el sector de profesores opositores a la conducción del PC y sus socios de la Nueva Mayoría.
Fidel Castro, revolucionario, humanista y luchador no sólo fue el líder y fundador de la Revolución cubana y de la liberación del primer territorio libre de nuestra América frente al imperio, sino que fue un líder mundial de la lucha de los pueblos. Su nombre y legado quedará grabado por siempre en la memoria de los pueblos del mundo entero, particularmente para los pueblos del Tercer mundo en nuestra lucha por la descolonización, la autodeterminación y el socialismo del Siglo XXI.
Hace unos días había intercambiado algunas impresiones sobre Fidel Castro con algunos ex compañeros del Liceo Manuel de Salas, donde estudié ya hace muchos años. Recordábamos las discusiones en el patio: no cuando los “barbudos”—como entonces se les conocía—derrocaron a Batista en 1959, los liceanos en ese tiempo aun éramos muy jóvenes, pero eso sí, recordábamos lo que fue la invasión de abril de 1961 y las reacciones ante ese hecho.