El sismo de magnitud 7.1 irrumpió con brutal intensidad en el centro del país. Mis libros, objetos y anaqueles cayeron con brusquedad. Todo se movía con violencia inaudita y los segundos parecían eternos. Por momentos pensé que todo se abatiría, la ciudad quedaría en escombros y yo entre ellos. Vuelven las imágenes de desconcierto, dolor, incredulidad y rostros de pánico de 1985. Pero también la solidaridad, miles de personas buscando sobrevivientes, cooperando para remover piedra por piedra entre los escombros la esperanza de vida.
Donald Trump se aproxima al final de su primer año como presidente de Estados Unidos. Ahora todo mundo –simpatizantes, oponentes, aun los indiferentes– parecen coincidir en una cosa. Sus pronunciamientos y sus acciones son impredecibles. Ignora los precedentes y se comporta en modos que constantemente sorprenden a la gente. Los simpatizantes encuentran esto refrescante. Los oponentes lo encuentran aterrador.
Las imágenes de guatemaltecos manifestando frente al Congreso de la República el viernes por la noche y exigiendo la renuncia de los diputados traidores, se deslizaban por los aires como versos de un poema de amor en velada de luna. Aquello fue un abstracto de una Guatemala de ensueño, lejana, irreal, inalcanzable que entre la podredumbre lucha por reverdecer. Tan hermosos los versos de aquel poema que fue como ver la tapisca del maicillo en cerro árido a finales de octubre.
Los partidos políticos seguramente han sido indispensables para la expresión ciudadana más variada desde el comienzo del liberalismo o, si se quiere, desde la consolidación del sistema capitalista en el mundo, a finales del siglo XVIII, desde la derrota del Ancien régime y desde los primeros trazos políticos de la época moderna; de manera firme después de la Revolución Francesa en que se configuran inicialmente los principales rasgos de la modernidad, en política los partidos y en lo jurídico la defensa de los derechos humanos. Indispensables porque era la manera de garantizarse la
El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,
“Maduro saldrá de la presidencia con las patas p´adelante en una caja de madera” (Vicente Fox, ex presidente de México).
1).Todos sabemos que Codelco explota menos de 1/3 del cobre chileno cada año y que las empresas extranjeras en el cobre explotan los 2/3 de nuestra principal riqueza.
El Departamento de Defensa estadounidense ha sido el principal arquitecto de un escenario colmado de guerras: preventivas, contra el terrorismo, el crimen organizado o supuestos gobiernos autoritarios.
Desde el golpe de estado de abril de 2002, la injerencia de Estados Unidos (EU) en Venezuela debería estar fuera de discusión. Probablemente haya comenzado antes de esa fecha, pero podemos tomarla como punto de inflexión y de no retorno. De ahí en más, la política de la Casa Blanca ha sido la de poner fin a los gobiernos chavistas, ya sea por la vía de los golpes o por caminos indirectos, pero con los mismos fines.
El mes de septiembre tiene mucho significado para los chilenos, todos ellos relacionados con la democracia: nos independizamos de la corona española en septiembre de 1810, las elecciones presidenciales se realizaban hasta 1970 el 4 de septiembre, La Moneda fue bombardeada y muerto el Presidente Allende aquel fatídico 11 de septiembre de 1973, muchos compatriotas murieron en septiembre. Por eso septiembre nos define como Nación.