Sucedió lo que se pensó nunca ocurriría: la calificadora Standard & Poor’s (S&P) modificó su perspectiva de estable a negativa sobre los títulos de deuda estadunidense. La agencia mantuvo la calificación triple A para los bonos relacionados con esa deuda, pero técnicamente su nueva postura anuncia que hay 30 por ciento de probabilidad de que en los próximos dos años Estados Unidos pierda su calificación triple A. La explicación de S&P hace referencia a la deuda galopante en Estados Unidos y a la idea de que no parece que Washington esté tomando las providencias necesarias para enfrentar este problema.
Los resultados de las últimas elecciones en Perú son el resultado de una compleja ecuación política y social de aquel país en la actualidad. Los dos candidatos triunfadores, la señora Fujimori y el señor Humala dan cuenta de un cierto desencanto con los gobiernos de centro que han gobernado este país los últimos periodos. El fracaso del candidato Toledo es el signo más elocuente de este estado de ánimo.
Está de moda el poder matrimonial compartido. Se trata de un fenómeno nuevo que nos ha sido traído por el siglo XXI, y no precisamente como un aviso de modernidad. No me atrevería por tanto a juzgar que se trate de un avance del poder femenino, que se pone a la par del viejo poder patriarcal masculino, al aparejar la consorte a su pareja.
He estado utilizando los opuestos superficie y abisal o fondo de la crisis, para referirme a los hechos devastadores de la crisis que están a la vista, y a los análisis estructurales de largo plazo que saben mirar al topo escarbar debajo de la superficie, más allá de las voluntades de los actores económicos incluidos los buitres financieros que se han enriquecido aún más en medio del desastre, respectivamente.
Hay borrascas en la
Formalmente, no nos corresponde intervenir en los asuntos internos del Partido Socialista de Chile. La generosidad de la Comisión Organizadora del Congreso y de la Dirección partidaria ha abierto a los ex presidentes del PS, uno de ellos firmante de este texto, la posibilidad de entregar una opinión. El que el uso de este espacio no signifique inmiscuirse de manera indebida en la vida partidaria interna y nuestra larga pertenencia a las filas del socialismo chileno, ante cuyos avatares no somos indiferentes, nos ha impulsado a escribir estas líneas.
Predomina una ausencia de multitudes por el socialismo, si la gente desfila es pensando en pedir o protestar algo dentro del sistema, no para sustituirlo. Alguien debería presentarle la alternativa.
¿Cuál es la dieta alimentaria que un mapuche preso político debe seguir para conseguir que la justicia y la sociedad lo escuchen en Chile? ¿Cuál es el peso adecuado al que deben llegar luchadores sociales que defienden su derecho a recuperar tierras ancestrales, hoy en manos de las forestales? La huelga de hambre se ha convertido en la única respuesta frente a la extrema sordera del Estado y la sociedad chilena respecto del conflicto mapuche-Estado-forestales, como ha quedado claro en los últimos meses y años.