Los resultados de la encuesta CERC remueven aún más el clima político del país. Mucho se ha comentado sobre la baja en 12 puntos del respaldo al Presidente y el aumento en igual porcentaje de su desaprobación, pero se le saca poca punta a otros temas tan o más importantes de este estudio. Las cifras sobre la Concertación son pasmosas: sólo un 15% de los encuestados aprueba su labor como oposición, y sólo un 36% dice que sus veinte años de gobierno fueron buenos.
Descendiente de una familia católica de gran prestigio, entre cuyos miembros se encuentra Guillermo Blest Gana, el mayor
Para analizar el discurso del Presidente Sebastián Piñera se necesitan pocos minutos. Sus
Hacia el año 2004, el Centro de Investigación para el Desarrollo de la Educación (CIDE) lanzó el documental “La Península de los Volcanes”. En éste se entremezclaban las historias de cuatro adolescentes chilenas de enseñanza media. Dos de ellas pertenecían a familias acomodadas; y las otras dos a hogares de bajos ingresos.
Aunque los mandos de la FACH y los pilotos de la época “no se acuerdan”, los nombres de quienes bombardearon La Moneda se conocen y han de quedar registrados en la Historia de Chile. El ministro Mario Carroza, que investiga la muerte del Presidente Salvador Allende, interrogó en vano al general Fernando Matthei sobre la identidad de los participantes en el bombardeo y es poco probable que los demás oficiales que pueda citar recuperen la memoria.
Asamblea Constituyente,
De caer las demandas de los estudiantes en el hoyo negro del Congreso, significará la desmantelación de todos lo logrado hasta ahora. Dejad atrás toda esperanza los que entráis aquí.
Ya no hay dudas que las masivas y prolongadas manifestaciones de descontento en educación expresan un malestar social más amplio, el que a mi juicio se explica fundamentalmente por tres razones de carácter global:
Los chilenos hemos asistido a una de las más masivas manifestaciones ciudadanas de los últimos años. Esto plantea algunas cuestiones de fondo que es indispensable esclarecer. Se ha dicho que hay tres modos de no comprender los problemas que se plantean: Primero, negar o no ver el problema. Segundo, ver el problema pero ser incapaz de advertir una solución posible. Tercero, no plantear el asunto en el nivel analítico que reclama.
Existe el hábito de aceptar como verdad lo que dicen ciertos gobernantes, políticos, religiosos, periodistas. Es más fácil que reflexionar, relacionar datos, recordar vivencias, para formar una posición personal.