Algunos de los anuncios del Presidente Piñera en su propuesta GANE —cualitativamente superiores a la mayoría de las medidas de los gobiernos de la Concertación— o la reciente salida del Ministro de Educación, Joaquín Lavín, son triunfos que ya a esta altura puede atesorar el Movimiento Secundario y Universitario por la Educación. Sin embargo, ninguno de estos hechos (anuncios vagos y salidas a medias) representa el comienzo de un cambio estructural que siente las bases del nuevo sistema de Educación que Chile necesita y exige: un sistema que sea a la vez la base de nuestra democracia, la clave para superar las desigualdades, y el motor para el desarrollo individual, social y nacional.
Ud., mister Piñera, tiene toda la razón. Eso lo venimos diciendo desde hace cuatro décadas todos quienes sabemos de economía y nos sentimos parte de
Pienso que el senado es una entidad superflua. Soy partidario de un sistema unicameral, con una Asamblea Nacional que represente la soberanía popular. En los sistemas políticos civilizados – y no nuestra ridícula monarquía presidencial – son senados son organismos decorativos y no tienen poder de decisión política. Así intentó concebirlo Arturo Alessandri, en
Yo de pelotas conozco poco, de algunos pelotas algo, y así como van las cosas hay un pelotudo del que terminaré siendo especialista: no hay como sufrir un mal para conocerlo bien. Lo que en la jerga civil llaman el “líerazgo”, en el mundo de las pelotas se denomina el “coaching” y consiste mayormente en tomar decisiones tácticas, hacer declaraciones filosóficas, y transformar la necesidad en virtud.

El cambio de gabinete realizado este lunes recién pasado es la prueba evidente que el Gobierno ha resentido el golpe propinado por las multitudinarias movilizaciones sociales desarrolladas en las últimas semanas, en especial el gran movimiento nacional por una educación pública gratuita y de calidad. La salida de Joaquín Lavín de la cartera de educación es la señal más clara de ello. Por su parte, la llegada de Longueira en Economía, es la continuidad del neoliberalismo, duro y rapaz. ¡Para qué hablar de los dos próximos senadores designados de la
La ex Villa San Luis, comuna de Las Condes, conjunto de edificios de viviendas sociales, proyectado y construido durante el gobierno de Salvador Allende, fue ocupado por el Ejército después del golpe militar, desalojándose con fuerza a sus pobladores civiles, para que allí vivieran sus efectivos de baja graduación. Tiempo después, en plena democracia, fue demolido en 1996 y su extenso terreno fue vendido por esa rama de las FFAA en 90 millones de dólares a un grupo de inversionistas que han levantado allí varios modernos edificios en altura.
En lo que va de ejercicio del actual gobierno, es decir, terminando “el primer tiempo”, un número relevante de senadores de la República se han convertido en ministros por decisión del presidente en virtud de las facultades que ostenta. Los puestos vacantes de senadores que se han producido por causa de ese hecho, son designados a dedo por las cúpulas de sus respectivos partidos; al parecer esta situación es de lo más natural, el que cargos de representación popular, según reza la letra de la Constitución , no sean generados mediante elecciones.
Varias fuentes dicen que Chile liderará el crecimiento de la región este año. No es verdad, hay al menos tres países que podrían hacerlo mejor, pero de todos modos importa un cuesco. La gente está alzada en todos sitios.
Su Majestad no podía soportar a ministros que le hicieran la competencia: su utopía sería lograr que todo el gabinete estuviera compuesto por empresarios audaces, grandes pilotos de helicópteros o nadadores olímpicos, todos hiperquinéticos, alocados y grandes habladores.