El prolongado conflicto que se vive en Aysen, donde la inmensa mayoría de la población se ha rebelado contra el centralismo político y las promesas oficiales incumplidas, demuestra una vez más la incapacidad del Gobierno y la institucionalidad nacional para satisfacer las demandas de la población.

Existe una conspiración internacional cuyo objetivo es darle a mi país el golpe de gracia.
El anuncio por el presidente Hugo Chávez de que se le realizará otra operación en el mismo sitio de donde se le extrajera hace un año un tumor maligno ha provocado una mezcla de incertidumbre y de profunda solidaridad en Venezuela, por no hablar de sus admiradores en todo el mundo. La etiqueta #PalanteComandante recorre la red social Twitter en ese país.
Estados Unidos marcha al dominio absoluto del planeta y la única manera de pararlo es con armas avanzadas que le hagan saber que también sería destruido. Rusia lo dice, China se prepara en silencio. Los países vasallos y la opinión de izquierda eluden hablar del tema a pesar de ser evidente.
La mentira en política busca engañar de manera consciente y premeditada a la ciudadanía. Pero las elites políticas se han acomodado con ella. Es parte del oficio, creen. La mentira es concebida como un procedimiento necesario en el ruedo político-mediático; una técnica de poder que con el concurso de los medios se transforma en una práctica incuestionable. Sin embargo, habría que combatirla, pues el uso de la mentira y su aceptación funcionan como anestesia del espíritu crítico en una democracia.
Me gusta la idea de “Giorgio Jackson”, tal vez no totalmente la idea de Giorgio, la de la “revolución democrática”, me gustan decididamente los estudiantes tal como decía la Violeta , la de los estudiantes de carne y hueso que “la llevaron” el año que recién pasó (2011). Me refiero a la de Giorgio, de la Camila , la de Ballesteros. La de Freddy Fuentes, la de Boric, la de Titelman.
Desde América Latina observamos con preocupación los derroteros que va tomando la crisis económica y política europea, y estamos esperanzados en las respuestas que van dando, y seguramente darán, los diversos pueblos con la convicción de que el futuro de los de abajo de ambos continentes tendrá mucho en común.
La dedicación patológica con que efectivos de Carabineros atentan contras las personas está fundada, más allá de la brutalidad como condición de entrada, por la oferta de inmunidad que el ordenamiento jurídico chileno permite. Todo lo que haga un paco está cubierto con un manto de impunidad que data desde siempre.
Cuando escuché sobre las protestas en Aysén sentí un orgullo inmenso. Cuando oí al Ministro Longueira señalando una coordinación santiaguina en la organización de las manifestaciones me dió una lástima profunda su ignorancia sobre la historia del extremo sur chileno. Y cuando el senador Horvath le replicó que 10 días antes le habia alertado del malestar de la población y el estallido que se veía venir, “Hay que estar en el lugar para conocer los problemas”, dijo, me pareció que ese era un político que no había traicionado a su región.