Uno de los mitos más arraigados en la conciencia nacional, machacado por los medios de comunicación, el sistema educacional y, sobre todo por los “políticos profesionales”, es el que define a Chile como una “democracia ejemplar”, base de un notable desarrollo económico.
“El territorio continental de Chile y sus islas adyacentes forma de hecho y por derecho un Estado libre, independiente y soberano y queda para siempre separado de la monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de gobierno que más convenga a sus intereses”; con estas palabras la Declaración de la Independencia de Chile del 1º de enero de 1818 marcó una voluntad y un destino.

Bajo una leve garúa del Valparaíso antiguo, alguien me preguntó que para qué escribía si ningún tropel de relámpagos había tocado mis intentos, que nadie jamás me escucharía, que para eso había que nacer envuelto en cantos gregorianos, y que yo había nacido casi por casualidad, sin campanario alguno.
Hace cinco años reventó la burbuja de las hipotecas chatarra en Estados Unidos, arrastrando al sector financiero de ese país a una profunda crisis. En vista de que los títulos relacionados con esas hipotecas estaban diseminados por todo el sistema, el crédito interbancario se congeló y se paralizó el sistema bancario.


Se ha hecho pública la encuesta de El Mercurio respecto de la alcaldía Puente Alto. Las cifras son 25,3 % para el derechista Codina, 21,2 % para Soledad Barría candidata de la Concertación, 6,4% para Roberto Ávila del Allendismo y 1% para Ríos del Partido Igualdad; Patricio Mery Bell de la fórmula del senador Navarro no registra adhesiones. De otra parte, 29% no sabe aún por quien votará o no responde y un 17% por ninguno. Todo esto sobre un universo de personas que tienen resuelto ir a sufragar.
La entrevista realizada por Mauricio Becerra al Ex Presidente Ricardo Lagos, publicada en el último número de