Tal como se esperaba, Pierre Dubois tuvo la despedida de un gigante. No importaba si no era primera plana en “El País” (para este diario es más significativo la muerte de un gusano de la disidencia cubana que otra cosa), o no se decretara “duelo nacional” por su fallecimiento (¡¡¡con el presente gobierno el cura Raúl Hasbún tiene la OPORTUNIDAD!!!).
Dos figuras actuales del quehacer político nacional dan buena cuenta de un cambio de época que se está dando en nuestra sociedad. El contraste entre Camila Vallejo y Camilo Escalona marca el ocaso de una manera de concebir la política y la historia, y el advenimiento de un nuevo horizonte. Si hacia fines de los años ochenta la cuestión era enfrentar a una cruenta dictadura militar, el presente está marcado por el imperativo de profundizar una democracia que deje atrás la herencia autoritaria.
Pierre Dubois fue un verdadero héroe de la lucha en contra de la dictadura de Pinochet, aferrado a su fe arriesgó su vida para defender al pueblo que en los años 80 era atropellado y atemorizado por el terrorismo de estado. Desde una de las poblaciones más emblemáticas de la lucha antidictatorial, como su párroco, desplegó todo su potencial de amistad, lealtad y generosidad, no solo para defender a la gente sino que para instarlos a organizarse y a no dejarse atropellar.
Lo único que puede explicar los irritantes privilegios que las Fuerzas Armadas mantienen en materia de recursos, previsión, salud e, incluso, justicia, es que no se avance nada hacia la solución de nuestras controversias vecinales, que se mantenga latente la posibilidad de un conflicto armado con Bolivia y Perú o la posibilidad de revivir hostilidades entre Argentina y Chile.
En Coro, el presidente Hugo Chávez, candidato a la reelección, lo dejó por demás claro: “No se trata de ganar. Se trata de ganar por nocaut el 7 de octubre”, porque la derecha radical y extrema “siempre tiene planes escondidos (…) Nosotros no sólo estamos obligados a ganar las elecciones, sino a ganarlas muy bien”, sin dejar dudas, subrayó.
“El monto captado por el fisco por concepto de la adjudicación para la explotación del litio por largos 20 años, equivalen a la inversión hecha por el gobierno regional de la II región, correspondiente a la pavimentación de la avenida, Pedro Aguirre Cerda, en la ciudad de Antofagasta. Proyecto que demoró en iniciarse curiosamente, 20 años.

El presidente de gobierno del reino de los súbditos borbónicos, Mariano Rajoy, antes ministro del Interior de Jose María Aznar, se despachó a gusto en Estados Unidos. En un acto de soberbia mandó el siguiente mensaje: agradecía a los millones de españoles, que no se manifiestan, ser leales a la marca España, mostrando con su actitud el apoyo a los recortes.
Los motivos del imperio -y de sus socios y sirvientes en América Latina y Europa- para librar la feroz campaña internacional de desprestigio contra el presidente venezolano Hugo Chávez son más que evidentes.
Es un documento histórico lo que dice Paul Craig Roberts considerando los cargos que ha ocupado. Entre otros ha sido secretario adjunto del Tesoro de EE.UU. en el gobierno de Reagan, miembro del personal del Congreso de EE.UU., editor asociado y columnista del Wall Street Journal, columnista de Business Week. Integró un comité secreto para enfrentar a la Unión Soviética.