Ortega se reinventó a sí mismo en la soledad y se apropió de los símbolos de la vieja revolución y de su retórica antiimperialista
La Nicaragua bajo opresión hoy día era inimaginable cuando luchábamos por la utopía de la revolución. Los jóvenes de ahora, perseguidos a muerte, son como nosotros entonces, una generación que, igual que esta, convirtió sus ideales en convicciones.
Uno de los documentos que ha tenido más influencia en el siglo XX, el Manifiesto Comunista, comienza con la famosa frase:
Para los creyentes en la vida eterna, para la letra del Tango, a lo mejor, treinta años no sería nada, sin embargo, en estas tres décadas Chile ha cambiado ostensiblemente. En 1988 en el país había un 70% de pobres, hoy – según estadísticas – son apenas un 7%; había un alto porcentaje de cesantes que, a duras penas, era manejado por el PEM y el POJ; (empleo precario para el Plan de Empleo Mínimo y Plan para Jefes de Hogar).
Acabo de enterarme del fallecimiento de Víctor Pey quien, durante la guerra civil española luchó junto al gran líder anarquista, Buenaventura Durrutí. Siempre me he sentido muy cercano a don Víctor, especialmente, por mi admiración de la experiencia anarquista en Barcelona y Aragón, en la cual, en muy poco tiempo histórico, se llevó a cabo la utopía de una sociedad “sin Dios ni amo, sin dinero y en la igualdad, utopía a la cual sigo intelectualmente desde el actual contexto del nihilismo y adoración al dinero.
El Cardenal Ezzati se está sirviendo de todos los mecanismos que la ley chilena confiere a un imputado que es, por ejemplo, el derecho a mantenerse en silencio en un interrogatorio y, su vez, busca ser sobreseído en una etapa procesal incipiente; además, en este caso, hay un conflicto de competencia entre el Tribunal de Rancagua y el de Macul.
Perdonen pero si a los 81 abriles y medio no recordamos fechas simbólicas para Chile ¿cuándo lo haremos?
Dos noticias importantes han copado estos los primeros días del mes de octubre: el fallo del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya y el primer año de la conmemoración del plebiscito, en que se acordó la independencia de la República de Cataluña.
Para que se entienda, primero quiero declarar desde qué emoción escribo estas líneas. Ella es desde el profundo afecto que siento por Bolivia y su gente y, desde el afecto y el respeto que me merece mi propio país. Sin duda que el fallo de la CIJ marcará un antes y un después en la historia de las relaciones entre ambos países. 