Como sabemos, el camaleón cambia de colores según la ocasión y, tanto en la izquierda como en la derecha, la imitación a las tendencias triunfadoras se impone: en los años 30 los movimientos de derecha, a nivel mundial, imitaban a los ídolos dictadores, (Adolfo Hitler y Benito Mussolini), fue el caso de Salazar, en Portugal, el traspaso de la juventud de la Confederación de Derechas Españolas a la Falange, de José Antonio Primo de Rivera, y el monárquico Calvo Sotelo no disimulaba su admiración por el fascismo, (incluso en Chile ya lo hemos planteado en otros artículos sobre el tema, muchos seguidores de Gustavo Ross se inclinaban por soluciones fascistas, es decir, la dialéctica de los puños y las armas).
Opinión
Brasil: ¿Dios ama al capitán Bolsonaro?

A las izquierdas y derechas seduce una sentencia que no figura en la Biblia, pero conlleva resonancia celestial: vox populi, vox Dei. Siempre y cuando, claro, triunfen sus ideologías. De lo contrario, se trepan a la lámpara. Que es el lugar donde nos encontramos ahorita, luego de que el capitán Jair Messias (sic) Bolsonaro ganó la primera vuelta de los comicios presidenciales de Brasil, con 46 por ciento de los votos (49.2 millones).
¿Por qué gana la ultraderecha? Una lectura posible
De triunfar Bolsonaro en la segunda vuelta en Brasil, con sus 207 millones de habitantes, pasaría a formar parte de los países que tienen gobierno de ultraderecha en América, conformando el 66% de toda población de este continente, esto es, más de 600 millones de seres humanos. El tercer Reich de Hitler en su mejor momento (1941), logró tener bajo su dominio una población, que apenas superaba los 107 millones de habitantes. Es duro constatar que los herederos de este fracasado imperio del siglo pasado, con un pensamiento muy cercano a éste, hoy dominan en tan vastos sectores de la población mundial. ¿Qué ha estado pasando para que esto sea así?
Ilegal por todos lados : el mall 14 Norte en Viña del Mar
En el vespertino La Segunda del viernes 5 de octubre, día que se celebraron los 30 años del plebiscito que dio término a la dictadura de Pinochet, aparece en su portada la fotografía del muy sonriente ultraderechista Bolsonaro, con título ¿Próximo Presidente de Brasil? (sic), edición en donde a página completa se publica la sesgada crónica “Inmobiliarias identifican más de 80 proyectos en conflicto en Santiago”, en la cual se recogen los lloriqueos de un llamado "Grupo de Trabajo Certeza Jurídica" de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC).
Brasil: corrupción y judicialización de la política

La percepción de la clase política como corrupta conduce, necesariamente, al debilitamiento o al fin de la democracia liberal. Por cierto, hay que distinguir de la plebiscitaria de la liberal. Lo ocurrido recientemente en Brasil en una elección entre dos extremos, cuyo clivaje es difícil de definir con precisión, nazismo vs. Democracia, dictadura militar vs. Progresismo, neoliberalismo vs. Nacionalismo de izquierda. Ninguno de estos quiebres, citados constantemente por los analistas, puede dar cuenta de la complejidad político-social actual.
Jair Bolsonaro: la derecha evangélica y militar a un paso del poder
El candidato ultra derechista Jair Bolsonaro obtuvo el 46% de votos, y 49.275.360 de votantes; Fernando Haddad, el candidato del Partido de los Trabajadores, (PT), logró el 29,3%, con 31.341.840; Ciro Gomes, del PST, el 12,5%, con 13.344.000 sufragios; si sumáramos los votos de Haddad y Gomes estaríamos cerca del 44%, y 45.000.000 de electores. El gran derrotado fue el candidato de la derecha, del Partido Socialdemócrata, (de Fernando Henrique Cardoso), quien apenas obtuvo un 4,7%.
El Triunfo del NO y del SI *
Algunos han tenido la honestidad de decirlo: ¡qué lamentable que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez no haya podido ultimar a Augusto Pinochet hace tres décadas! De haberlo logrado, se habría cumplido lo que el Tirano señaló muchas veces cuando perseguía a sus opositores: “hay que matar a la perra para acabar con la leva”. Y, claro, si el atentado hubiera prosperado no tendríamos que lamentar hasta hoy la existencia de esa leva de políticos que lo siguieron en vida o lo han seguido después, consolidando el régimen jurídico, económico y social de esos diez y siete años de dictadura cívico militar.
Las polarizadas elecciones en Brasil

El único país de América del Sur que verdaderamente importa al Departamento de Estado norteamericano es Brasil, y los motivos son evidentes: es la octava potencia del mundo, el quinto país más extenso, con 8.515.770 km. cuadrados – sólo se ubica debajo de Rusia, Canadá, USA y China -, también ocupa el quinto lugar entre los países más habitados, con 207. 000.000 – están sobre este país China, India, Estados Unidos e indonesia -. Su PIB es el noveno del mundo: 2.081 miles de millones de dólares – está debajo de USA, China, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido e India, y está sobre Italia y Canadá.
El doble de Piñera
Quien viajó a Estados Unidos a la Asamblea General de la ONU, resultó ser don Prudencio, el doble de Sebastián Piñera. Así se desprende de las informaciones que manejan los expertos. Otros, creen que el asunto es al revés. Don Prudencio permaneció en Chile y es quien remplaza al presidente en aquellos actos aburridos, pues debe referirse a temas baladíes, donde hay que tener un comportamiento formal.
El NO treinta años después: ¿Qué habrá cambiado?

La imagen muestra a los primeros manifestantes celebrando el triunfo del No. Un joven trabajador abraza emocionado a un efectivo de las Fuerzas Especiales de Carabineros en la calle Ahumada.
¿Qué será de aquellos actores de la historia?