
En días recientes la Corte Suprema de Chile ha declarado en fallo dividido que el presidente Allende murió sin la acción de terceros. El se habría matado bajo su propia responsabilidad, expresándose libremente. El palacio presidencial de La Moneda incendiado por la acción de tanques, artillería y aviación no es acción de terceros. Entre las excelencias que dictaron el fallo se encuentra uno que en días recientes ha dicho por televisión que el golpe de Estado fue algo bueno para Chile y otro que en su momento fue abogado defensor, alegando su inocencia, de los carabineros que degollaron a tres profesores comunistas.


El Presidente Piñera se va sin decir nada sobre qué hizo por resolver “el caso Frei”. A 50 años del triunfo del Presidente Frei Montalva (1964), asesinado, en enero de 1982, luego de liderar la lucha de los demócratas contra la Constitución de 1980, el proceso judicial, tras acreditar el crimen e identificar a presuntos culpables, parece desvanecerse ante “el peso de la noche” que cubre a un amplio espectro de la elite política, indiferente ante una causa inconclusa de un crimen único en la historia republicana.




