
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) todavía no asume la presidencia, lo hará el primero de diciembre, falta poquito. Pero ya ha anunciado algunas medidas que va a tomar, y se ha enemistado con los empresarios, con los poderes fácticos que dominan en México. Porque mientras el país crece a un modesto dos por ciento, los empresarios, unos 10 o 12 grupos empresariales, acrecientan sus fortunas en un 20% anual.

Tuvieron que pasar 45 años después del golpe de Estado para que la justicia condenara en carácter de encubridor al ex Comandante en Jefe del Ejército, durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, Juan Emilio Cheyre Espinoza.
Para Ernst Bloch el hambre es la pulsión fundamental para luchar y sobrevivir, es la parafina del pobre y, además, la vida sin horizontes de esperanza carecería de sentido. Los inmigrantes son los condenados de la tierra: se les desprecia, se les margina, se les deporta y, al fin, se les condena a una muerte en vida.
Creo que fue Bourdieu quien dijo que a problemas viejos, respuestas nuevas y a problemas nuevos, respuestas viejas. Pues bien, tomándonos de esa cita está claro que las fuerzas revolucionarias enfrentamos hoy situaciones nuevas que hacen que bien valga la pena acudir a respuestas que pensadores y luchadores del campo popular y revolucionario han planteado y propuesto ya hace tiempo.
Los hombres pueden vender su futuro, entregarse al mejor postor, recibir las dádivas por granjerías. Cheyre intentó esconder su pasado criminal y algunos le creyeron.
El cuarto año de la Gran Guerra fue el más mortífero de todos, y comienza con la ofensiva alemana que tenía las manos libres después del triunfo de la revolución rusa. Los alemanes querían terminar a la brevedad con la guerra a fin de evitar el ingreso de los norteamericanos que desequilibraran la correlación de fuerzas.

La extrema derecha actual es hija del extractivismo/cuarta guerra mundial, mientras el fascismo fue parido por el capitalismo monopolista en competencia por los mercados mundiales, por el colonialismo e imperialismo en su deriva racista, como señaló Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo.