
El 2014 marcó el fin del breve romance del presidente Enrique Peña Nieto con la clase política y una buena parte de la opinión pública nacional e internacional. El mismo día que inició su mandato, el 1 de diciembre de 2101, Peña Nieto lanzó el “Pacto por México” con una serie de compromisos reformistas, que suscribieron su propio partido, el PRI, y la oposición de derecha, el PAN, y el principal partido de izquierda en ese momento, el PRD. Al mismo tiempo anunció toda una serie de iniciativas de reforma para relanzar el crecimiento económico y reposicionar a México como una gran potencia emergente.
Cada día que transcurre se descubre una nueva arista del famoso caso PentaGate. Ahora fue publicado un mail, con fecha del 10 de enero de 2013, en el cual Carlos Eugenio Lavín, con toda desfachatez, le pregunta al actual presidente de la UDI sobre la marcha de ley de Isapres: “Para efectos de la modificación de precios Plan Garantizado de Salud”. “Según te entendí, los DC estarían llevando esta idea del reajuste máximo según IPC de la Salud, para el Plan Garantizado y para el Complemento. Si entendí bien esto, sería de la máxima gravedad. Para saber eso te estaba llamando y de acuerdo a eso ver si se nos ocurre algo. Saludos CEl”.
La mala memoria de los consumidores – algunos los llaman ciudadanos – permite que, al poco tiempo, escándalos que parecían apocalípticos en su momento amainen y, finalmente, sean olvidados para seguir con la rutina de actos sucesivos de mezcla entre el dinero y los políticos, como si nunca hubiera pasado nada.



En Chile los ministros opinan. En Chile, además, los ministros opinan y tienen opinión propia. Ellos, sí, dependen de los Presidentes, son sus secretarios, y duran lo que los Presidentes quieran.