En 1740 el Abate Coyer se preguntaba – irónicamente – si el pueblo formaba parte del género humano; se respondía, obviamente, que sí, pero que era necesario callarlo para que el pueblo no se diera cuenta de sus derechos.
Opinión
El modelo Bolsonaro ya está en Chile
La derecha, llamada liberal – al igual que la Democracia Cristiana – está en pleno declive, tanto en Europa como América. La hegemonía neoliberal ha generado como producto sociedades cada vez más desiguales y, lo que es peor, democracias sometidas al poder de los bancos y de las empresas multinacionales, cada vez más inviables.
Brasil: ¿Escándalo precoz?
Un sondeo de opinión divulgado el pasado jueves revela que la mayoría de los brasileños se muestra optimista frente a lo que podrá ser el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro. Nada menos que 64 por ciento de los entrevistados dicen creer que será óptimo o bueno
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De la democracia bancaria a la democracia ciudadana
En la democracia bancaria los actores principales son los poseedores del dinero y, por consiguiente, del poder: el representante, para ser elegido, necesita el dinero, por lo tanto, el apoyo de las grandes instituciones económicas. En la historia de Chile, por ejemplo, el gran líder conservador, Abdón Cifuentes, se vio forzado a abstenerse de su candidatura a senador por carecer de dinero, y tuvo que ser reemplazado por uno de los Matte Pérez, familia a la cual le sobraban los millones, incluso, para comprar electores.
Por qué Piñera no firmó el Pacto Mundial de la ONU sobre migración

Al neoliberalismo chileno le queda poco de liberalismo. Retorna a sus orígenes, a sus fuentes y, de forma especial, a sus instaladores y sostenedores. El paso transicional de dictadura a democracia queda atascado en un régimen presidencial de rasgos autoritarios, un parlamento retórico de alto costo que refrenda documentos y un Estado oligárquico. Ha sido así desde el inicio de la transición y hoy, con la derecha y las grandes corporaciones al mando, profundiza sus desvíos.
El club de los leprosos

Qué vergüenza. Chile no firmó el Pacto sobre Migración, elaborado por las Naciones Unidas. Junto a Estados Unidos, Israel, República Dominicana, Italia y otros, exhibe su postura de niño taimado, o si se quiere, perdido en la jungla. Entre los argumentos esgrimidos se dice, que no es un Derecho Humano y a nuestro país le asiste la responsabilidad de cuidar sus fronteras y la integridad de su territorio. Sí, porque en Chile se respetan los Derechos Humanos y prueba de ello, es comprobar cómo los pueblos originarios viven felices en su territorio ancestral, donde desarrollan su cultura y forma de vida en libertad. Nadie los vigila, atemoriza ni les envía fuerzas militares de ocupación, llámense jungla, huracán o tormenta del desierto. Miente quien argumenta lo contrario, venga del mundo militar o civil.
Chilenos del exterior condenan el rechazo del gobierno al Pacto Migratorio
Miles de chilenos residentes en el exterior hemos recibido con indignación el rechazo del gobierno del Presidente Sebastián Piñera al PACTO MUNDIAL PARA UNA MIGRACION SEGURA, ORDENADA Y REGULAR de la ONU que se viene negociando desde 2016. Se trata de un Acuerdo y no de un Tratado y, por lo tanto, no es jurídicamente vinculante. Contrariamente a lo que algunos afirman, el texto garantiza el derecho soberano de los Estados a fijar sus propias políticas de migración y su prerrogativa para gestionar y administrar la migración dentro de su jurisdicción, en conformidad al derecho internacional. Es un instrumento flexible que se adapta a las necesidades nacionales de cada país.
No al Pacto Migratorio, no a la multiculturalidad

El desarrollo humano significa enfrentar diversos desafíos, en especial aquellos que fracturan la dignidad humana en sus distintas manifestaciones. En ese contexto, el Pacto Mundial para la Migración Segura era visto con esperanza, como una forma ordenada y regular de abordar este ámbito, antecedido por un trabajo de dos años de estudios y negociaciones.
“Chalecos amarillos”y referendos de iniciativas populares (RIP)
Alexis de Tocqueville escribía: “Yo no temo al sufragio universal, pues la verdad es que la gente votará como se le diga…”. Identificar la democracia con las elecciones periódicas es una falacia: hay elecciones donde prevalecen regímenes totalitarios, como también en los democráticos.
Repudio al racismo en el Congreso
