
El fallecimiento del ex presidente Patricio Aylwin generó opiniones transversales en los medios de comunicación respecto de su rol antes del golpe de Estado, y luego como mandatario tras el retorno a la democracia en 1990.
Archivo periodístico 2005–2019

El fallecimiento del ex presidente Patricio Aylwin generó opiniones transversales en los medios de comunicación respecto de su rol antes del golpe de Estado, y luego como mandatario tras el retorno a la democracia en 1990.

Durante años vimos a personas y organizaciones enteras saltar la cerca e ir a situarse del lado de los defensores del sistema. Ahora un joven e inteligente diputado surgido de la derecha ha saltado el cerco hacia acá. Las personas y sus circunstancias son lo de menos, lo relevante es que los vientos de la historia han empezado a soplar en un sentido distinto.
LA SEMANA PASADAllegó a su fin una de las más cortas y desafortunadas gestiones diplomáticas que yo recuerde. Tras apenas siete meses, que a algunos parecieron eternos, el embajador de México en EEUU, Miguel Basáñez, fue relevado de su cargo. De poco le sirvieron sus credenciales académicas, sus conocimientos en el mundo de las encuestas, los estudios de opinión pública y su cercanía con el Presidente de la República.

SIN ARGUMENTOS FRENTEal éxito de los modelos económicos y sociales de los gobiernos progresistas latinoamericanos, la derecha de esos países se dedica a atacar la imagen personal de los líderes de la izquierda latinoamericana.
Durante el funeral del ex Presidente Aylwin escuchamos a las élites hablar recurrentemente de las tradiciones republicanas de Chile y de la República. Incluso muchos parlamentarios de la Nueva Mayoría y de la derecha en conjunto a grandes empresarios instaron a los estudiantes a no efectuar su movilización programada previamente por tratarse de los funerales de un ex Presidente y lo invocaron con una lógica muy poco republicana la verdad, pues la lucha democrática, la participación y las distintas miradas son un factor constituyente de una República inclusiva y de una Patria para todas y todas, en donde sus habitantes somos iguales supuestamente, cosa que en el Chile actual no ocurre, producto de la actual Constitución neoliberal y el tipo de democracia representativa hoy completamente en crisis y que es incapaz de dar cuenta de las demandas de participación y de protagonismo que hoy día tiene nuestro pueblo y las nuevas generaciones.
Los cursos de agua en los sectores urbanos, sin importar el nivel de sus caudales, forman parte indisoluble de las ciudades y en los países civilizados sus autoridades respetan suscajas, sus riberas y sus zonas de aledañas en razón a que las fuerzas de la naturaleza son impredecibles, sobre todo tratándose de aquellos ríos conocidos como torrentes.

Estimado Señor Héctor Toledo:
Conocí, desde muy niño, a don Patricio Aylwin Azócar y a muchos de los dirigentes de la Falange Nacional, pues mi padre, Rafael Agustín Gumucio fue fundador de ese Partido y, posteriormente, su último presidente y el primero del Partido Democratacristiano. Profeso por don Patricio la misma admiración, extensiva a todos los fundadores y dirigentes de la Falange Nacional, cuyo gran mérito fuel el entender la política como una tarea de redención del proletariado y llevarla a la práctica en perfecta comunión entre la ética y la política..

La historia está llena de imprevistos que apelan a repasar sus versiones ante la vorágine de imágenes y declaraciones para las cámaras que oscurecen los acontecimientos del pasado y del presente. El ex presidente demócrata cristiano Patricio Aylwin, transformado en ícono de la transición pactada entre la dictadura cívico militar y el establishment político de la Concertación, después de haberse destacado por gestos y discursos de clara connotación golpista durante 1973 y coronar su vida de político como primer presidente elegido por los votos después de Salvador Allende, murió un día antes de la manifestación estudiantil convocada para el jueves 21 de abril.

A un cuarto de siglo del supuesto retorno de la democracia moderna, el único signo que nos queda de ella es el voto, la cuasi capacidad de elegir. Tampoco podemos considerar vivos los conceptos republicanos del país cuando tenemos dañados el control recíproco de los poderes, la igualdad ante la ley o la realización de la justicia y el sentido del bien común. Todos estos pilares que fundamentan la república, la cual se sustenta en el imperio de la ley, fueron y son avasallados por cada uno de los actos de corrupción política (cohecho-sobornos) y los delitos económicos (colusión-carteles) realizados por los políticos y empresarios del país y que quedaron y siguen quedando impunes.

Ha muerto Patricio Aylwin. Fue una persona que actuó de manera protagónica en la vida nacional. Su paso por este mundo puede ser analizado desde muchas perspectivas. Quizás hizo el mejor gobierno de la concertación, no tiene mácula en materia de corrupción y fue ajeno a todo nepotismo.